Saturday, April 30, 2011

La Onda Digital, Uruguay 11 marzo 2003

En los umbrales de un
nuevo orden mundial

por Hernán Narbona Véliz *
Analista Internacional
Estamos definitivamente inmersos en un conflicto que no deseamos, pero que forma parte de nuestra inserción creciente en la comunidad internacional, asumiendo la interacción que nos condiciona, como país menos desarrollado, ubicado en la periferia y patio trasero de la superpotencia imperial.
La apuesta de Chile ha sido siempre guiada por la lógica del tendero y no por la del guerrero. En diplomacia esto significa procurar acuerdos y establecer principios como la reciprocidad, el mutuo beneficio, el desarrollo de cooperación y la sinergia que produce la conformación de bloques que permiten integrar fortalezas y neutralizar debilidades. Pero ahora está primando la lógica del guerrero, que es de suma cero, donde o se está conmigo o se está en mi contra, sin tonalidades de grises, con la pretensión de dominar e imponer por la fuerza la hegemonía, los intereses propios aplastando los de los adversarios.
Ocurre esto en la realidad de un sistema estratégico que reconoce una sola superpotencia con capacidad tecnológica y de defensa, capaz de imponer un orden mundial. Pero, he acá la paradoja, ese es un sistema que en el plano económico y comercial ha institucionalizado el multipolarismo (ONU, OMC), con actores que tienen similar peso jurídico para participar en los foros internacionales, sistemas de solución de controversias que imponen a todos los actores normas de conducta y que propician un esquema global de relaciones que vaya favoreciendo el comercio, las inversiones, reduciendo barreras, imperfecciones e inequidades. Esto significa que en el contexto de relaciones internacionales normales, la comunidad internacional se reconoce a si misma como un sistema multilateral, basado en el Derecho Internacional, esto es el respeto a las convenciones internacionales y la evidencia contemporánea de que prácticamente todos los temas de gobierno interno de los países, hoy deben concordarse en instancias intergubernamentales, en donde se van consensuando medidas estandarizadas para diversas políticas públicas, por ejemplo medio ambiente, servicios, propiedad intelectual, régimen previsional, sistema laboral, seguridad.
En períodos de paz se privilegia el sistema multilateral de relaciones y en ese plano aparece el contrapeso de poder entre bloques de interés que interactúan en función de una competencia planetaria por la mercadotecnia mundial y el desarrollo tecnológico. La Unión Europea, China, los países del ASEAN, el ALCA, son esfuerzos que van por el carril del tendero, articulando redes de influencia, en lo que sería la competencia por los mercados mundiales y por ganar influencia en diversas áreas del globo.
Cuando el terrorismo se pone en primer plano y deja de ser un renglón menor en las agendas presidenciales, los escenarios sufren un profundo giro. Estados Unidos cede internamente el paso a posiciones duras en materia de política exterior, con enfoques militaristas que buscan recomponer la máquina de poder estratégico y proyectar al país como potencia imperial para imponer un orden mundial. Entonces lo estratégico militar pasa al frente y deja de ser el simple telón de fondo de un sistema mundial multipolar manejado con criterios de competencia y equilibrio. La máquina de guerra pasa a convertirse en la locomotora, o "tanque" mejor dicho, del crecimiento económico interno y se expresa en las relaciones exteriores en una actitud de fuerza en contra de quienes son estigmatizados como enemigos, "eje del mal", llevando todas las relaciones internacionales a la dialéctica de la defensa global, con exigencias a los socios para que se sumen y cooperen en estos objetivos geopolíticos.
Y si bien es cierto que los Estados Unidos son hoy la incuestionable potencia bélica a nivel mundial, su talón de Aquiles es que no puede violentar un sistema de relaciones multilaterales que él mismo ha impulsado y ayudado a implantar a nivel global y en donde ha logrado un orden mundial global que funciona y beneficia los intereses permanentes de sus grandes corporaciones, pese al cuestionamiento y descontento creciente de las comunidades nacionales por los resultados palpables del proceso de globalización. Si en pos de objetivos geopolíticos que involucran intereses corporativos multinacionales radicados en los Estados Unidos y en Gran Bretaña, como su principal aliado, Estados Unidos deteriora sus relaciones con la Unión Europea, en donde siempre Francia y Alemania han sido los ejes indiscutibles, lo que sobrevendrá a nivel global será un repliegue de los bloques. El mundo podría entrar en un nuevo ciclo de nacionalismos regionales, lo que afectará el libre comercio.
Ese es el motivo por el cual el Presidente Bush requiere que se legitime la invasión con el respaldo de la ONU, para no echar por los suelos el orden mundial de relaciones vigente hasta la fecha. El derecho a veto de sus clásicos aliados, puede dejar a Estados Unidos entrampado en su propia paradoja, con una guerra unilateral, preventiva, desaprobada por los países que sostienen que la guerra sólo es el último recurso, que no existirían pruebas suficientes para esa medida y que se debe insistir en la solución pacífica de este conflicto.
Estados Unidos puede estar haciendo su peor negocio al asumir la vía bélica para neutralizar a Sadam, impulsado por criterios e intereses particulares de quienes están en el negocio energético y en la industria armamentista de última generación, desoyendo los reclamos de su propio pueblo y pasando por encima del sentido de humanidad, al que han llamado líderes mundiales y millones de personas movilizadas por la paz.
* Periodista chileno
narbonaveliz@yahoo.com

LA ONDA® DIGITAL

Friday, April 22, 2011

BACHELET MOMIFICADA 17 de Junio 2006

 JUSTICIERO, Santiago, Chile 17/07/2006 18:06:50 Con cariño humanista a las tontonas bacheleteras del foro y a los sub-matirdomos PREGUNTONES y amenazantes.
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BACHELET MOMIFICADA (de GV.cl)
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Su gobierno está entrampado en los amarres que le dejó Lagos, lo que le impide capitalizar la energía ciudadana y contener el descontento con la casta política
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Hernán Narbona Véliz
(17/07/06)
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CONVERSANDO CON MUJERES de la Concertación, preocupadas por la marcha del gobierno, me planteaban que Michelle Bachelet está obligada a ser exitosa “porque si lo hace mal los hombres dirán que son las mujeres las que no somos capaces”.
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Entendí la lógica del argumento porque el machismo existe y por ello, en un simplismo total, muchos podrían decir que el gobierno necesita de un hombre que lleve las riendas.
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Aunque este argumento carece de lógica, entiendo que es consecuencia de un bombardeo comunicacional de campaña, que marcó el género de la candidata más que sus competencias para postularla al cargo.
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Creo que el género masculino o femenino, es decir ser hombre o mujer, no tiene nada que ver con la capacidad de liderazgo y de estadista de un político, pero fue una exitosa campaña comunicacional la que instaló como idea que un gobierno “femenino” sería más acogedor, más comprensivo y más sensible que uno manejado por hombres. El caudal de popularidad a raíz del posicionamiento del producto “Bachelet” tuvo además un gran promotor en el Presidente Lagos, quien, con un sutil golpe de timón, le quitó todo el piso a Soledad Alvear, impidiendo que las internas se definieran en competencia y con debate de ideas.
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LOS AMARRES DE LAGOS
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Pero ha pasado la campaña, los cien días no fueron luna de miel y la política real se expresó con todo su peso sobre las espaldas de un gabinete dubitativo.
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En los primeros cuatro meses de gobierno, Michelle Bachelet se ha visto atada al padrinazgo político de quien fuera su jefe y mentor, Ricardo Lagos Escobar, por lo que su capacidad de conducción política está restringida por la horma cancerbera que le puso su antecesor, lo que le ha impedido, por las lealtades propias de una sucesión, llegar a develar en una gran auditoría política los errores de la gestión anterior.
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El gobierno se ha entrampado en una serie de amarres que le han impedido actuar de modo de capitalizar la energía ciudadana. El problema es que a nivel de ministerios y servicios, el cuoteo atenta en contra de una unidad de dirección inequívoca, que resulta imprescindible para la coherencia política de un gobierno.
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En el conflicto estudiantil se pudo apreciar que mientras Educación buscaba establecer un diálogo, el Ministro del Interior y la Intendencia Metropolitana no eran capaces de controlar la fuerza pública y apresar a los vándalos e infiltrados que actuaban desprestigiando al movimiento estudiantil.
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SIN PROYECTO PAÍS
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La opinión pública percibe que la Concertación aparece aglutinada hoy por el puro y simple pragmatismo de mantener el poder y que Michelle Bachelet no logrará imponer los cambios claves, como la eliminación del binominalismo, por una razón existencial: esto no interesa a los políticos del conglomerado gobernante ni a los de la Alianza por Chile. A ambos les resulta seguro el sistema electoral como está.
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Del mismo modo, Bachelet no ha capitalizado la energía joven que presiona por espacios, pues no se atreve la clase política a abrir las compuertas, a través del registro automático al cumplir los dieciocho años, a un electorado que puede irrumpir con nuevos e impredecibles liderazgos.
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Al enfrentar la huelga de camioneros que interrumpían la carretera 5 Sur, el Ministerio del Interior también demostró debilidad.
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Esos sectores transportistas tienen un gran peso político, históricamente han actuado como instrumento de presión y desestabilización y un gobierno debe ser fuerte y hacer respetar la ley.
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Frente al problema energético que seguirá agravándose, no se ataca el tema de fondo, que es abrir espacios legales para la explotación y desarrollo de energías alternativas, a escala regional o local, lo que permitiría bajar la dependencia del sistema interconectado central. Obviamente, esto significa romper tratos preferentes que han tenido las eléctricas y las empresas distribuidoras de gas y habría que ver si hay parlamentarios dispuestos a cambiar las reglas del juego a estos gigantes multinacionales.
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CONDUCCIÓ N SIN CLARIDAD
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La lectura de estos escenarios permite comprender que la derecha puede cosechar del descontento sin moverse del escritorio. Sólo algunos sectores de la Democracia Cristiana han hecho saber la necesidad de ir a la reforma del sistema.
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Por su parte, el bloque extra parlamentario del Juntos Podemos exige el cumplimiento de los compromisos de segunda vuelta. Pero lo que se aprecia es que el gobierno no se ha jugado con claridad por cambios profundos al sistema político y económico, entronizado en la Constitución y las leyes, echándole la culpa a la oposición.
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En el contexto internacional, la situación se enturbia y no se logra una buena performance a nivel regional, en circunstancias de que el mundo se debate en una peligrosa escalada bélica que agudizará el efecto sobre los combustibles. La buena vecindad, que era una aspiración del gobierno, no se está logrando y se ha sido reactivo antes que propositivo frente a nuestros vecinos, quienes han actuado unilateralmente, trasladándonos los costos del gas o simplemente negándose a vendernos. Se echa de menos una propuesta chilena agresiva para promover los corredores bioceánicos, aduanas integradas, proyectos que hagan sentir a los vecinos que hay cuestiones de largo plazo en que podríamos sentar grandes proyectos regionales, sin entramparnos en el corto plazo.
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En definitiva, el gobierno va navegando en aguas turbulentas, con una enorme ancla que limita su accionar y amarres a un sistema que no es aceptado por la población. La encuesta que mostró la gran caída en la adhesión al gobierno y a la Alianza se debe leer como una expresión de descontento creciente de la gente con la clase política y el statu quo intocable, con la tendencia inflacionaria y la falta de decisión o de dedos para el piano. En la Presidenta de Chile está la decisión de rumbo y destino a este buque. Lo razonable es dejar los lastres y empezar a navegar más livianos, con más velocidad, cuidando, claro, que todos remen para el mismo lado.
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COME NTARIOS DE LECTORES
* Un Gobierno por inercia
Rafael Peralta
El Gobierno Bachelet no sólo está entrampado en los amarres que le dejara su antecesor, sino que además parece estar gobernando para su sucesor(a), de esta manera se explica por qué el énfasis en la mujer, por qué el acomodo a la DC, etc. Por otra parte y esto es lo más preocupante desde el punto de vista ciudadano, el Gobierno Bachelet parece estar entrampado en su falta de CONOCIMIENTO (con mayúscula, es decir real conocimiento) o en su falta de aptitudes para analizar, evaluar y resolver los temas y problemas que a diario enfrenta, pareciera ser un Gobierno por inercia, no parece tener empuje propio.
El hecho de declarar que Chile será autosuficiente energéticamente en dos años es como decir que construiremos un Cabo Cañaveral, un Discovery e iremos a la luna en dos años. Para su conocimiento, Chile es energéticamente dependiente en cerca de un 90% (petróleo) y de un 50% electricidad. Su política energética, inexistente, no puede por lo tanto enfrentar el déficit en forma racional, por ende, vengan las declaraciones irresponsables...

Sunday, January 08, 2006

Los cisnes no habrán muerto en vano. 16 junio 2005

Los cisnes no habrán muerto en vano
Han inyectado coraje a miles de chilenos que se hastiaron del cinismo y la hipocresía y que en las presidenciales propinarán una sorpresa a la clase política.
Por Hernán Narbona Véliz, escritorhnv@gmail.com

LA CAMPAÑA RELÁMPAGO de Piñera, que anunciáramos el 28 de marzo por el Gran Valparaíso, le está resultando a la locomotora. Tomás Hirsch hace lo propio, con pobreza franciscana pero con una asertividad sin parangón, que le permite aprovechar cada espacio que le conceden los medios. En el programa televisivo El Termómetro estuvo a puntos de alcanzar a Lavín.

Michelle Bachelet declina en la medida que no sale con planteamientos nuevos, ni se distancia de Lagos, como si no se diera cuenta que en la base de la Concertación cunde el descontento y la frustración por los despropósitos en que ha caído el gobierno.

Lavín ha tomado un rol escrutador y ha fustigado a Lagos por nepotismo y compadrazgo, a raíz de trascendidos del caso MOP GATE que involucrarían al cuñado del Presidente y a un amigo personal, actual embajador en Francia. Desde la Moneda la réplica ha sido contemporánea a la denuncia de participación de Rómulo Aitken, un ex hombre fuerte de Investigaciones, segundo de Nelson Mery, como Asesor de Lavín y supuestamente involucrado en una maniobra que pretendía involucrar a Michelle Bachelet en el secuestro del hijo del dueño del Mercurio. También la Justicia investiga acciones de este asesor de inteligencia del comando de la UDI, en contra de Piñera. El hecho es que ese alto funcionario de Investigaciones fue detenido por sus propios colegas, acusado de vinculaciones con el narcotráfico.

Un espacio en que juegan variables que no están al alcance de la civilidad, la que, por lo tanto, toma palco para esperar los resultados del proceso y ver cómo se cruzan acusaciones y declaraciones entre el abanderado de la UDI y el propio Presidente de la República.

Los coletazos del caso cisnes de cuello negro y la poluta Celco, con sus mentiras y maniobras, en donde está el poder de Anacleto Angelini en juego, cuyos connotados amigos son prominentes personeros de la Democracia Cristiana, han sido la gota que ha rebasado el vaso de la paciencia ciudadana en materia de medio ambiente.

La trayectoria, o mejor dicho el prontuario, que demuestran las autoridades ambientales en cuanto a permitir que se sobreexploten recursos, que se burlen las normas de preservación, que se haga de la ley ambiental letra muerta, han chocado por fin con la comunidad organizada. Y es simpático ver cómo le temen los jerarcas del sistema a las movilizaciones ciudadanas.

Por eso, es importante destacar el rol que tomarán en la marcha política las organizaciones sociales, que ya no se conforman con excusas o bravatas, sino que recurren a la justicia y, aprovechando las virtudes de la globalización, pueden jaquear a soberbios intereses con la solidaridad internacional. Además, pueden frenar las acciones depredadoras de los espacios urbanos patrimoniales, de los bordes costeros, denunciando las maniobras de apropiación indebida, de tráfico de influencias, de vinculaciones impropias entre los que gobiernan y los que manejan tras bambalinas los pivotes del sistema económico.

Por eso, las mártires avecillas que hermoseaban el humedal patrimonial de Valdivia, no han muerto en vano. Porque han insuflado coraje a miles y miles de compatriotas que están hastiados del cinismo y la hipocresía. Y son capaces de articular, en paz, en orden, usando los resortes judiciales, respaldados por la prensa alternativa, usando la Internet como valiosa instancia de defensa y de coordinación, un movimiento social que sólo se vivió cuando luchábamos por la recuperación democrática.

Los políticos, al menos la mayoría – esos que juegan con la calculadora al marketing y el pragmatismo – no se han dado cuenta del rumbo social de estos movimientos y se verán con sorpresas mayúsculas en diciembre, con una segura segunda vuelta que los dejará a muchos con el colon irritable, ante la perspectiva de que la transparencia real, el control de los actos públicos, la exigencia de probidad y ética, irrumpirán en la sociedad exigiendo cambios al capitalismo salvaje que reina hoy. El movimiento ya tiene un logotipo mediático, un cisne sobreviviente que lucha por recuperar espacios de armonía y se suma en su vuelo con millones de voluntades para remecer el estiércol de las vetustas organizaciones.

Percibo un ánimo nuevo en Chile, un fin de año con nueva tónica. El elector no quiere ser un borrego de la sociedad mediática y en diciembre pegará con su zapato en la mesa y otro gallo – o cisne- cantará en las barriadas.

Miguel Woodward, fiel a Jesucristo

Miguel Woodward, fiel a Jesucristo



Sangre del sacerdote torturado hasta la muerte en La Esmeralda sigue manchando a cobardes que perpetraron el crimen y no han reivindicado su nombre.


Por: Hernán Narbona Véliz


FUENTE: politicayactualidad.com


LOS CLAVELES ROJOS se fueron entrecruzando en el círculo hecho con piedras a la vera del camino, simbolizando una fosa común que alguna vez estuvo allí. El viento sur golpeaba con su látigo de hielo, mientras las voces se perdían en el mar y los acantilados, recordando la muerte de un justo, de un cristiano ejemplar, hijo de ingleses, pero que abrazara con vehemencia la lucha por los más pobres en un lejano país, largo y flaco como él mismo lo era, que soñaba con fundar un mundo solidario, en medio de la traición y la soberbia. Un mártir que es recordado por quienes lo respetaron y amaron. Un crisol de voces que desde la tierra exigen una disculpa, exigen una señal mínima de caballerosidad de parte de sus victimarios para reivindicar su memoria.

En un círculo, las manos añosas se fueron uniendo, 'levántate y mírate las manos, para crecer estréchala a tu hermano', las canas flameaban y eran muchos rostros que trataban de ubicarse unos a otros, desde esos archivos de memoria que cada cual guardaba desde ese tiempo bueno que nos había unido.

Como en las catacumbas, los cristianos por el socialismo de ayer cruzaban al camposanto, eludiendo pasar frente a los cuarteles, bajando luego por un muro roto del cementerio hacia una senda inconclusa, que alguna vez talvez sea el camino costero sur, hacia Laguna Verde. Allí se descubrió hace muchos años una fosa común en donde habría sido ocultado el cadáver de Miguel Woodward, allí o a cincuenta metros, no importaba, era simplemente un espacio entre un muro roto del cementerio 3 de Playa Ancha y los acantilados. Un espacio estrecho entre la muerte ortodoxa de los féretros y la vida liberante de ese horizonte rizado por espumas blancas, con rocas que emiten sus carcajadas invitando al vértigo.


Allí llegaron como en una procesión sin imágenes, sin rosarios ni incienso. No hubo padres nuestros para el cura Miguel Woodward, simplemente se cerró el círculo, se abrazaron las parejas, se les agregaron algunos jóvenes y también algún niño. Surgió una guitarra, un solo grito de Presente!!! y vinieron los testimonios.

Sin grandes amplificaciones, pero sin necesitar micrófonos, la voz del filósofo Jaime Contreras Páez, discípulo del cura gigantesco en la Universidad Católica de Valparaíso, comenzó a tronar como la voz autobiográfica de Miguel Woodward, inglés, cura seglar, cura obrero, asesinado en la tortura a bordo del buque Escuela Esmeralda. Un cura que nunca dejaría de serlo, pese a haber sido estigmatizado por un Obispo que pretendió separarlo de la Iglesia, a la vez que adjudicaba el golpe de estado al patrocinio de la virgen María. Miguel Woodward reía de tales pretensiones, era un cura de la punta del cerro, un cura bregando por los pobladores. Un compañero y guía de esos jóvenes cristianos por el socialismo que habían abrazado esa misma forma vivencial de aplicar el evangelio, asumiendo la vida con los pobres, compartiendo con ellos, enseñándoles, aprendiendo de ellos, pecando quizás de entusiasmo revolucionario, pero con las manos limpias, con sólo las ideas como gran espada.

La cita había sido a mediodía del 21 de septiembre, al cumplirse 30 años de su asesinato. Justo cuando la primavera emergía, pero con un sol frío todavía, con mucho dolor pendiente. Poco a poco, como en un rosario de milagros gozosos y dolorosos, los que conocieron a Miguel describieron un trozo de su vida. Nada que temer dijo Miguel, así se despide de sus vecinos, encara así a sus aprehensores, que lo golpean, buscando quebrar su enorme estatura, tratando de doblegar su espíritu noble. Quizás Camilo Torres, el cura revolucionario que inspiraba sueños de revolución, estaba por allí dando vueltas. Miguel planteaba y vivía un ideario de entrega, el que postulaban las nuevas escrituras, la misa cantada en español, con guitarras, pan y vino de verdad. Símbolos de los perseguidos revolucionarios, que querían serlo más que los mismos marxistas, que rompían estructuras y jerarquías, que iban en su dinámica avasalladora construyendo su breve sueño de mil días. Hasta que la electricidad del tormento trituró toda esa vida y alguien lo vio cuando lo sacaban en camilla de la Esmeralda, con sus pies enormes, casi agónico, y lo llevaban al Hospital Naval. Un hombre bueno que vino a vivir una causa lejana y la hizo propia, renunciando a la comodidad de la aristocracia londinense. Una oveja negra de una familia tradicional inglesa que quizás nunca entendió su aventura pero vivió remecida su interminable vía crucis.

Los hombres y mujeres se van separando, se convocan para mantener la red, intercambian correos electrónicos, para seguir siendo voceros, para restablecer la dignidad de su memoria calumniada por la prensa de época, esa prensa sediciosa que encubrió el crimen y le imputó a Miguel Woodward situaciones indignas. Un intento de borrar de la memoria al mártir sacerdote obrero y seglar, rebelde, militante del MAPU, comprometido hasta la sangre con el mensaje más sustantivo de Cristo, dando hasta la vida misma por un ideal, sin quebrarse, resucitando en la verdad que representó su vida.


Como en las catacumbas, los viejos ideólogos y militantes de los cristianos por el socialismo, se retiran, más cristianos, pero menos socialistas, asumiendo el tiempo, asumiendo el costo de sueños pisoteados, tratando de recuperar la voz, entre la muerte formal y los espacios liberantes del pensamiento de libertad y justicia. Sin odios, pero insurgentes constantes para denunciar la cobardía y la vileza de quienes mancillaron el uniforme patrio y todavía se arrastran en su miseria, imperturbables y marciales. Que Dios los perdone.

Amenazas del conflicto social en Bolivia. Octubre 2003

Amenazas del conflicto social en Bolivia
Exclusivo para Diario 21 de Iquique
Hernán Narbona Véliz narbonaveliz@yahoo.com

Pese al impacto trágico que ha tenido la convulsión social de Bolivia, es todavía un conflicto acotado a La Paz, el centro político del país, en donde el grueso de la población es de raíz aimará, que estuvieron a punto de ganar las elecciones presidenciales con Evo Morales. Es un conflicto que canaliza descontentos profundos de los grupos indígenas altiplánicos con su institucionalidad y con el sistema mundial. Ha tomado como elementos aglutinantes el negocio del gas, el resentimiento histórico hacia Chile por la mediterraneidad y suma a ello el hecho de que Chile represente precisamente lo que esos grupos rechazan, toda vez que es el país más integrado al sistema mundial. Lo cual incrementa la virulencia hacia nuestro país de los líderes bolivianos que rechazan la globalización y el orden actual. Pero, en lo inmediato, el objetivo de Evo Morales ha sido romper la frágil alianza que puso a Sánchez de Lozada en el gobierno y lograr su renuncia.

La movilización social es populista ya que puede definirse sólo por los "anti" que invoca, antes que por su capacidad propositiva. Es anti chilena, anti imperialista, anti multinacionales, anti OMC, anti políticas para la erradicación de cultivos de coca. En el fondo, es la expresión de poder de una fuerza social marginal que ha mantenido intacta su cultura ancestral y no acepta el sistema político vigente, pues se basa en la conciliación y el cuoteo, sin mayorías reales de ningún partido. Debe considerarse que las comunidades altiplánicas han mantenido una cultura marginal al sistema instituido. En su ideario está el rechazo a la dominación del conquistador, a su sistema democrático representativo y a la corrupción que lo ha acompañado. Y por razones de su propia ubicación geográfica, esas comunidades han mantenido una cultura paralela a la occidental dominante. Son movilizaciones en donde se mezclan los cocaleros con los indígenas campesinos. Son comunidades extendidas que han generado una economía informal poderosa. Sus líderes plantean el poder popular de los trabajadores sindicalizados, con una fuerte carga ideológica que mantiene los discursos de los años sesenta.

Pero, del otro lado, está la Bolivia que trabaja y avanza en su modernización, la Bolivia empresarial, que ha hecho grandes esfuerzos por mejorar el Estado, industrializar recursos, luchar contra el contrabando y la informalidad, aumentar la recaudación fiscal. No ha sido casual que la Aduana Nacional de Bolivia haya sido reconocida por el Banco Mundial por buenas prácticas, ya que han hecho un gran esfuerzo para erradicar el contrabando, que es una actividad que sin dudas está detrás de las revueltas actuales. Los sectores empresariales de Bolivia han planteado un país integrado al mundo, negociando opciones para ir superando el problema de salida al mar, sirviendo con Santa Cruz, de plataforma y nudo logístico aéreo para el comercio del cono sur.

Del lado de las movilizaciones campesinas y sindicales, está la amenaza de infiltración de las mafias de la droga, que apuestan a mimetizarse con estas movilizaciones sociales, para obtener protección en las áreas donde se produce la coca. En este sentido, la crisis del Estado de Bolivia es preocupante para el cono sur, ya que puede generar situaciones de riesgo, pues Bolivia tiene enormes fronteras de muy difícil control y un sistema que tradicionalmente ha estado marcado por un alto índice de corrupción. Lamentablemente, el caos provocado puede hacer retroceder los esfuerzos serios que venían dándose para una relación mesurada y realista de Bolivia con sus vecinos de MERCOSUR y del Pacífico.

La clase política y empresarial boliviana está jaqueada por el desgobierno y seguramente cerrará filas para impedir que Evo Morales llegue al poder por la vía insurreccional. No puede sentarse el precedente de que el sistema colapse frente a una presión social, pues sería una marcha atrás en todo lo que Bolivia ha avanzado en términos de formalización de su economía. Para distensionar la presión social, seguramente pospongan de manera indefinida el tema del gas y quizás ya hayan matado su propio negocio al aumentar con este conflicto su riesgo país. Sánchez de Lozada en su mandato anterior fue muy funcional a los intereses de las corporaciones internacionales y por eso ahora Evo Morales le ha pasado la cuenta con estas movilizaciones.

El conflicto en el corazón altiplánico genera amenazas, ya que si el narco terrorismo encuentra espacios los ocupará y puede incubarse un problema de seguridad regional que pueda causar intervenciones externas, como las que ha vivido Colombia dentro de su cruenta guerra civil. Es importante diferenciar los legítimos reclamos sociales que cada sociedad debe resolver en el ámbito de su institucionalidad, de las acciones desestabilizadoras que pudieran realizar las mafias internacionales del narcoterrorismo, ya que esto último es parte de la seguridad regional y no se debe perder de vista.
14/10/03

Convergencia Ciudadana

Convergencia Ciudadana

Hernán Narbona Véliz[i]

Pasar del desencanto a la acción. Esta nueva revista electrónica a la que he sido invitado por viejos amigos, abre un espacio para la cooperación. Percibo que aflorará esa energía social que ha estado latente, observante, plañidera, pero que ahora busca espacios para recuperar su tiempo. La energía social que estuvo en la vanguardia, antes que los políticos descendieran de sus aviones y tomaran lugar en la primera fila. Una energía ciudadana que puede fortalecer el sistema democrático, pero que había bajado los brazos, desalentada, quizás todavía en shock.

Saludo así este nuevo espacio refrescante de encuentro y reflexión. Aspirando a un lenguaje directo, que realmente interprete a quienes buscan una alternativa. Apuesto a integrarme a esta tribuna como forma de retomar un fuerte compromiso con nuestra ciudad. Sin hacer aspavientos a la globalización, pero analizándola al trasluz de la posición de la clase media latinoamericana, del hombre que transita nuestras calzadas buscando solución a sus múltiples problemas.


En más de treinta años de vida profesional he recorrido muchas veces América y conocido también las realidades del primer mundo. Asumo el desafío de vivir en un sistema depredador, inequitativo, cruel. Pero entiendo que hay en este mundo, enormes espacios de vinculación a nivel de personas, organizaciones de distinto tipo, que permiten construir redes de cooperación, tolerancia y soluciones alternativas al orden imperante.

He vivido, en suerte, la experiencia de dinamizar la inserción internacional de proyectos empresariales y comunitarios, por la vía asociativa. Creo profundamente en la integración a partir de los espacios locales. La globalización es una realidad incuestionable que se caracteriza por una situación de imperio, por conflictos planetarios, intereses corporativos transnacionales que han demostrado su indolencia ante el clamor de las mayorías. La democracia es un detalle que se debe resignar ante los intereses corporativos. La reacción multitudinaria de cientos de miles o millones de personas que manifestaron este año en pro de la paz, demostró que en ese escenario de globalización hay una voz poderosa que debe articularse para rescatar la tolerancia y la libertad.

Esa globalización deja una plataforma preciosa de comunicación. Que puede ser usada con fines deleznables o ser un mágico instrumento para la solidaridad. Para el acercamiento de las comunidades, para la defensa de sus intereses más concretos. Cuando se plantea el gobierno electrónico, es mucho más que pagar los impuestos en forma electrónica. Se trata de disponer de canales formales para opinar sobre lo que interesa al pueblo, auscultar las decisiones que en nombre de ese pueblo toman las autoridades y representantes populares. El gobierno electrónico es poder controlar el correcto manejo de los actos de la administración pública. La participación que puede abrir el gobierno electrónico no es ni más ni menos que la posibilidad real de hacer sentir el poder popular ante la clase política. Representa la reivindicación de lo social frente a lo político.

No es casual por lo tanto, que la clase política, el sistema electoral binominal que nos agobia con sus exclusiones, le teman mucho a la acción social concertada, a la participación libre, sin caudillismos, máquinas proselitistas o clientelismo.

Cuando se busca contar en nuestro Estado de derecho con un Defensor del ciudadano precisamente lo que se busca es contar con una instancia constitucional para supervisar los actos públicos y los que realicen los agentes económicos que prestan servicio público por concesión pública. Es la instancia conocida como Ombudsman y que significa contar con un control permanente para que los abusos no perjudiquen a la comunidad.

Desde esta tribuna quiero sumarme al concepto de ciudadano planetario. Esa expresión creciente de millones de personas que no se resignan frente al actual orden y creen que pueden incorporarse cambios cualitativos que pasan por la profundización democrática de la que ya he hablado y el fortalecimiento de la participación en la comuna, en la ciudad.

Por esta vía surge un nuevo estilo de civismo activo, con redes de colaboración, de debate, de crítica y de ayuda mutua. Si la clase política escuchara el clamor callado que está expresado en el abstencionismo, en el alejamiento y desconfianza en la cosa pública, sabrían que su tiempo se agotó y que las fuerzas sociales deben recuperar su protagonismo. Para ello hay que forzar los canales modernos de interactividad. Sólo así la democracia podrá crecer en calidad y legitimidad.

No dejemos fenecer nuestro tiempo en medio de quejumbres. Integremos con entusiasmo el Movimiento de Convergencia Ciudadana y, dejando atrás los diagnósticos redondos y recurrentes, les propongo una acción cívica comprometida para la defensa de nuestra calidad de vida como sociedad.

20/08/03





[i] Poeta, Columnista, Administrador Público y Licenciado en Relaciones Internacionales. Consultor Internacional. Miembro de Periodistas Frente a la Corrupción y del Capítulo Regional del Defensor del Pueblo.

Bolivia, el antichilenismo en escalada. Octubre 2004

Bolivia, el antichilenismo en escalada.

Hernán Narbona Véliz

hnarbona@yahoo.com

El Presidente de Bolivia, Carlos Mesa, sigue en su campaña para ganar aliados que pudieran empujar a Chile a renegociar el Tratado de Paz y Amistad de 1904. Nuestro país ha rechazado el planteamiento boliviano, manteniendo con decisión su posición: “Los Tratados se firman para ser respetados”.

Incrementando un ánimo antichileno, quizás como forma de mantenerse en el poder frente a las movilizaciones desestabilizadoras de Evo Morales, el gobierno de Mesa ha aplicado impuestos a los tránsitos internacionales por el puerto de Arica.

Esta medida absurda y contraria a la legalidad internacional, colocará en aprietos a la propia economía boliviana, toda vez que el tránsito por Arica es el que utiliza para sus importaciones la industria paceña y cochabambina. Esta medida fiscal es un precedente nefasto para la cooperación bilateral y Chile está en su derecho de llevar el caso a la OMC, Organización Mundial de Comercio, por transgredirse un principio internacional de libre tránsito. Lo propio podría hacer Chile en la instancia regional de ALADI, ya que se estaría violentando el Acuerdo de Tránsito Internacional del Cono Sur, que facilita el cruce de camiones por los países de tránsito, correspondiendo sólo el pago de peajes, jamás de tributos.

Chile puede presentar el caso ante el Comité de Solución de Diferencias de la OMC y es seguro que obtendrá allí un resultado en derecho que obligaría a Bolivia a desmontar esta voluntariosa medida. Además, por esta vía, nuestro país podría legítimamente aplicar represalias comerciales a Bolivia, por ejemplo, suspendiendo las preferencias otorgadas dentro del Acuerdo de Complementación Económica, el ACE 22.

Es importante visualizar que en esta escalada antichilena, el gobierno de Mesa está agitando en forma irresponsable una reivindicación histórica de salida al mar que ha sido presentada por éste y anteriores gobiernos, como excusa para el fracaso de las políticas internas que mantienen a Bolivia como uno de los países más atrasados del continente. Pero la medida unilateral de aplicar impuestos al tránsito, castiga a las elites empresariales, normalmente reflejadas en las Cámaras, que habían comprendido que la inserción de Bolivia en el mundo globalizado, pasaba por dimensionar un corredor bioceánico, en el cual Bolivia podría recibir favores de los países del Atlántico y del Pacífico, sirviendo de polo logístico del cono sur. Como esta concepción estratégica exige un clima país para que se invierta en carreteras, vías ferroviarias, en el mejoramiento de la Hidrovía del Paraná, entre otros muchos elementos para un corredor, siempre Bolivia ha tenido como limitante su inestabilidad política, derivada de una población que se ha restado del sistema institucional, con una economía que se resiste a tributar y a abandonar el contrabando. Es la cruda realidad de marginalidad de una populosa población indígena que ha mezclado desde la conquista, la cultura precolombina, en especial aimara, con la religiosidad del conquistador. Hoy se puede apreciar en sectores mineros y cocaleros una posición que se ha quedado en los años setenta y que mezcla resabios de maoísmo, y del anarquismo, siendo Evo Morales el líder de estos sectores que han jaqueado a la institucionalidad republicana de Bolivia. Otro elemento de juicio, es la altísima corrupción histórica, que ha hecho inaplicables legislaciones modernizadoras, toda vez que han sido protagonistas de esos hechos de cohecho, políticos como el propio ex-Presidente Sánchez de Lozada, residente ahora en Estados Unidos y símbolo de lo que las masas movilizadas por Evo Morales repudian.

Es en este contexto de convulsión interna que Bolivia aparece adoptando medidas para la galería, sabiendo que son sus propios camioneros y empresarios los que se verán perjudicados por este intento de boicot al puerto de Arica. Su propio gobierno les está restando competitividad, al obligarlos a operar por puertos peruanos que son más inseguros y menos eficientes.

Carlos Mesa, como hombre de las comunicaciones, ha sabido colocar noticias en el tapete, pero eso no le alcanzará para controlar la situación interna, pues él se sabe jaqueado por las fuerzas que dirige Evo Morales. Levantar presión internacional no ha sido difícil para Bolivia, toda vez que el país siempre ha utilizado en su presentación internacional la categoría de país de menor desarrollo relativo y mediterráneo. Por lo tanto, ante la comunidad regional y mundial, ha presentado causalmente ligados el carecer de mar y su subdesarrollo.

Es así como, con el pueblo del Alto caminando sobre la Paz, la institucionalidad boliviana ha claudicado ante la presión y el resultado es populista y el instrumento aglutinante este manido discurso por el mar perdido en una guerra, en que Bolivia y Perú fueron aliados y Chile vencedor.

Por estos escenarios que enturbian la convivencia, Chile debe estar alerta frente a la embestida diplomática boliviana. La buena vecindad significa comprender las dinámicas políticas de los vecinos, procurar armonía y complementación, pero cuando la hostilidad crece y amenaza con presiones que pueden alcanzar a Perú (reclamo de límites marítimos) y Argentina (como lo demuestra el boicot gasífero pactado entre Mesa y Kirchner) es preciso dejar sentados los precedentes jurídicos en las instancias internacionales ya mencionadas, para poder actuar con energía frente a estas agresiones comerciales.

Valparaíso, 20 de octubre de 2004

Bolivia, un preinfarto en el cono sur. Octubre 2003

Bolivia, un preinfarto en el cono sur.

Hernán Narbona Véliz narbonaveliz@yahoo.com

Más allá de las consignas movilizadoras anti chilenas, anti globalización, por la industrialización del gas en el altiplano, en Bolivia se ha vivido un enfrentamiento escalado, que partió como un gallito de prueba entre la institucionalidad del sistema democrático representativo, de economía neoliberal, y el movimiento campesino, sindical, asistémico, rupturista y marginal respecto a la forma de inserción oficial a la comunidad internacional y, por ende, a todas las negociaciones con las multinacionales de los hidrocarburos.

Esto ha jaqueado a un débil Presidente Sánchez de Lozada, que llegó al gobierno por segunda vez, con una circunstancial alianza de varias fuerzas políticas, excluida la de Evo Morales, el segundo candidato más votado. En el contexto regional, la convulsión interna de Bolivia ha conmocionado políticamente al cono sur, ya que plantea una resistencia social inmanejable en contra de los pilares mismos del sistema imperante. Se ha despertado una centenaria y visceral fuerza social que ha sido nutrida por la marginación, por la dominación del conquistador, por la mediterraneidad, por la pobreza, por regímenes de fuerza que cometieron delitos de lesa humanidad y que han quedado impunes.

Es mucho el resentimiento acumulado por las hordas de mineros, campesinos, indígenas, que ha movilizado Evo Morales. El tema del paso del gas por Chile y la posibilidad de obtener vía concesión comercial un enclave costero para manejar el embarque de ese recurso, con áreas para radicar un complejo hotelero anexo, se perfiló como una opción suave, posible, que no habría requerido visto bueno del Perú, ya que habría sido un contrato del Estado de Chile con una corporación comercial internacional. El área estaba seleccionada como la mejor opción logística: la caleta de Patillo, a 50 kilómetros al sur del Aeropuerto de Iquique. Una línea recta desde el sur de Bolivia que el Alcalde “Choro” Soria supo promover con fotografías satelitales del área, desplazando a Mejillones de la negociación. Estando la logística clara, se podía cerrar el negocio con los compradores norteamericanos. Pero, las presiones peruanas y la movilización de rechazo, más los muertos que produjo sacar el ejército a las calles, frente a turbas también armadas con sus clásicos y temidos cartuchos de dinamita, llevaron la situación a este nivel de conflicto en que cada vez es más difícil la concesión o la vuelta atrás.

Si el Estado de Bolivia se debilita a grado tal que la insurrección actual pueda demoler la institucionalidad, el tema pasará a ser un problema de seguridad regional y hemisférica. Estados Unidos está enfrascado en Irak y el conflicto palestino, viene el período pre electoral de Bush y una hipótesis de conflicto localizado en el altiplano, alteraría la seguridad subregional, ya que podría aparecer la tentación de imponer un gobierno de fuerza, lo que agudizaría más aún los escenarios actuales.

La vinculación de Bolivia con Estados Unidos ha pasado por el compromiso de erradicar estos cultivos y por modernizar el Estado, respetando la diversidad cultural interna, pero formalizando la economía para lograr una sociedad ordenada, de acuerdo a los cánones de la democracia representativa formal. Existe una población ilustrada, rica, que contrasta con el gran analfabetismo y pobreza del pueblo. Esos sectores dirigentes empresariales han trabajado por mejorar el Estado, industrializar recursos, luchar contra el contrabando y la informalidad, aumentar la recaudación fiscal. No ha sido casual que la Aduana Nacional de Bolivia haya sido reconocida por el Banco Mundial por buenas prácticas, ya que ha hecho un gran esfuerzo para erradicar el contrabando, que es una actividad que sin dudas está detrás de las revueltas actuales. Los sectores empresariales de Bolivia han planteado un país integrado al mundo, negociando opciones para ir superando el problema de salida al mar, al menos gradualmente, manejando el recurso agua como carta de negociación y ofreciendo a la región, a través de Santa Cruz, una plataforma y nudo logístico aéreo para el comercio del cono sur.

Del lado de las movilizaciones campesinas y sindicales, está el financiamiento de los que lucran con el contrabando, manejan la corrupción y se resisten a la erradicación de los cultivos de coca. Es real la amenaza de infiltración de las mafias de la droga en estas movilizaciones sociales, para obtener protección en las áreas donde se produce la coca. Por todo esto, la crisis del Estado de Bolivia es preocupante para el cono sur, ya que puede generar situaciones de riesgo, por sus enormes fronteras de muy difícil control. Lamentablemente, el caos provocado puede hacer retroceder los esfuerzos serios que venían dándose para una relación mesurada y realista de Bolivia con sus vecinos de MERCOSUR y del Pacífico. La clase política y empresarial de Bolivia, seguramente va a reaccionar para desmontar el conflicto. Porque en él se imbrican intereses sociales legítimos con otros que nada tienen que ver con el indigenismo, sino que se relacionan con el negocio de la coca, en su primer peldaño, las plantaciones.

Una lectura belicista del conflicto podría llevar a la justificación de la intervención de fuerzas externas, lo cual acentuaría más el problema. Lo más sensato para recomponer las relaciones, pasaría por un gobierno de coalición en donde necesariamente debería sentarse con responsabilidades, el partido de Evo Morales, Movimiento hacia el Socialismo, el cual debería cambiar su discurso agitador para fijar criterios de gobernabilidad. El tema es que su propuesta a la fecha es de profundo rechazo al sistema liberal y deja propuesta una pregunta válida para toda la región: ¿hasta donde es viable, hasta donde tendría margen de maniobra en un país empobrecido, una salida revolucionaria? La impresión es que desde una posición marginal es fácil atizar el fuego revanchista histórico, pero otra cosa es gobernar. El concepto de gobierno exige morigerar el discurso y hacerlo funcional respecto al entorno. Si Lula lo ha hecho en un país continente, rico y perfilado al mundo con grandes flujos de comercio, cuesta imaginar a Bolivia abandonando el concierto internacional y postulando su propia marginalidad.

16/10/03

Wednesday, January 04, 2006

Concesiones y Corrupción.

Concesiones y Corrupción.

Hernán Narbona Véliz

narbonaveliz@ yahoo.com

Las obras públicas en concesión no son algo esotérico que requiera eminencias grises ni que se inventen “funciones críticas”. Los ingenieros civiles chilenos están preparados para planificar obras públicas, definirlas hasta la ingeniería de detalle y para organizar correctamente un sistema de contratos de concesión. El hecho de entregar una obra y cofinanciarla con un contratista – que puede cobrar peajes por un tiempo convenido- es una forma contractual recomendada por el Banco Mundial para complementar esfuerzos públicos y privados. Sólo se requiere para esto que exista transparencia y rigor técnico en los procesos de licitación internacional.

En el caso de los escándalos del MOP, las obras pudieron realizarse a costos reales, pero se los distorsionó al inventarse un sistema de sobreprecios que sacaba fondos del presupuesto público, para que retornaran de manera disfrazada, bajo la forma de honorarios a los propios funcionarios que manejaban las concesiones, por supuestos servicios prestados en horarios no laborables a una empresa consultora que realizaba la triangulación.

Lo legal es que un funcionario público tiene una función que cumplir y una definición funcional. Por lo tanto, nada justifica que reciba sobresueldos por la misma labor para la cual se le contrató. Peor aún es la trenza de intereses que surge cuando quien debe preparar los pliegos de una obra y supervisar su ejecución, se prende al negocio del contratista o concesionario, ya que esto pone en alto riesgo la calidad de las obras y genera un tejado de vidrio para todos los involucrados.

En el caso MOP se está frente a una organizada máquina basada en pactos de silencio y que han tratado de justificarse como si la materia de su trabajo exigiera competencias tan sofisticadas que nadie más pudiera cumplirlas. Para corregir de fondo estas situaciones, lo procedente sería que quienes resulten culpables de delitos en las causas que lleva la Justicia, sean removidos del servicio público y reemplazados en un Concurso Público por nuevos funcionarios, los cuales tendrían las manos limpias y cubrirían las competencias de rigor para atender estas funciones. Basta pensar la cantidad de profesionales que esperan una oportunidad para inferir que una limpieza radical es posible y saludable para la credibilidad y la transparencia del Ministerio de Obras Públicas de aquí para adelante.

Las concesiones corresponden a un estilo moderno de gestión pública en donde se supone que el contratista seleccionado mediante una licitación internacional, se compromete a aportar el capital de trabajo o la tecnología necesarios para la realización de un proyecto, teniendo como contrapartida el derecho a explotar la obra a tarifados previamente acordados, durante un tiempo determinado. Son los contratos BOT (Build, Operate and Transfer), que permiten dinamizar obras de infraestructura con la captación de inversionistas privados. El asunto es que esto debe hacerse mediante licitaciones públicas que sean totalmente transparentes. Un aspecto que se transgredió cuando un grupo de contratistas se puso de acuerdo con las autoridades del Ministerio de Obras Públicas para repartirse el mercado, a cambio de entrar en un sistema de sobrevaloración de contratos y triangulación de fondos.

La situación que vive el gobierno es jurídica y políticamente insostenible. Ofende además a la inteligencia de la gente señalar como se ha hecho que sin este sistema Chile no habría tenido crecimiento de infraestructura. Sí lo habría tenido y en términos más económicos y seguros. Las investigaciones judiciales han descubierto una forma de trabajo que rompía con los principios de probidad administrativa, que desviaba fondos públicos y generaba colusión de intereses entre agentes públicos y privados. Esto, por donde se le mire, es corrupción. Las grandes obras públicas del gobierno concertacionista pudieron cumplirse igual, a menor costo y con una fiscalización y controles confiables, si no hubiesen existido sobreprecios y si los funcionarios encargados de su ejecución, regulación y fiscalización hubiesen mantenido su independencia, sin entrar en negociaciones impropias, que les significaron mantener intereses personales en las obras y contratos en los que les tocaba intervenir.

No se puede dejar que esto se borre por un acuerdo cupular. La ciudadanía debe levantar banderas anticorrupción y reaccionar con fuerza cívica. Pese a la frustración que deja el haber votado por la recuperación de la democracia y de los valores republicanos y comprobar esta defraudación moral, es preciso buscar soluciones. No rasgamos vestiduras con oportunismo, porque hemos sido persistentes desde el comienzo de los escándalos de corrupción en denunciarlos y marcar caminos éticos para la gestión pública.

Insisto finalmente en algo clave: es necesario que se procese a quien corresponda y que de acuerdo al Estatuto Administrativo y la Ley de Probidad se sancione a los culpables, yendo al recambio de los especialistas por profesionales dispuestos a manejar los proyectos como se debe. Lamentablemente, no existe aún la Defensoría Ciudadana que pudiera exigir auditorías de los contratos que se manejaron en las cajas negras y que últimamente han sido secretos del sumario. Pero cuando hablamos de sanción, la misma debe alcanzar también a los privados que actuaron estafando al Estado, los que nunca más debieran participar en contratación pública, así cambien de RUT o se escondan en otras razones sociales. Es lo mínimo que el sentido común reclama para borrar esta etapa negra para el Estado chileno.

10-may-03

Banca y Crisis: los errores se pagan

Banca y Crisis: los errores se pagan

Hernán Narbona Véliz

hnarbona@centronegocios.cl

Si mi abuela tenía razón en algo, es que todo se paga en este mundo. La gente le pasará la factura a esa banca que abusó o pecó de omisión cuando más se la necesitaba. “Bancolchón” puede ser la respuesta...

Durante la crisis, sólo en el 2001 la banca chilena ha obtenido una rentabilidad de 18%, pero el origen de esos gananciales ha sido la situación de morosidad y sobreendeudamiento de cientos de miles de clientes que han sido exprimidos hasta el último centavo, mediante cargos por sobregiros, intereses en mora, cobranzas, aclaraciones, remates, costas judiciales, suma y sigue.

Pero esa misma banca se ha resistido y ha frenado la aplicación de intereses por las cuentas corrientes; es la misma banca que otorga créditos sólo si el interesado demuestra que no los necesita.

Pero todo esto hoy, está en vías de convertirse en un búmerang que terminará golpeando a esas empresas bancarias que han marcado pautas para que sus ejecutivos de cuenta cumplan metas para bajar morosidad y aumentar rentabilidad, lo que ha significado muchos descriterios. Porque, actuando con un mecanicismo absurdo, esos ejecutivos en vez de apoyar soluciones para sus clientes, han ido ejerciendo sobre ellos presiones descomedidas o aplicando tratos directamente impropios, en una relación descomedida que olvida que es ese cliente el que paga el sueldo del prepotente empleado bancario.

Se extiende en la economía la reacción de la gente que, refrescando la memoria, recuerda que cada una de las empresas bancarias que hoy existen, se fusionan y realizan campañas para reposicionar su imagen, se recuperaron gracias a los dineros de todos los chilenos; que en la crisis del 82 el gobierno militar les concedió subsidios por 5 mil millones de dólares, que no tuvieron plazo para la devolución de tales ayudas del Banco Central y que hasta la fecha algunas todavía mantienen deuda subordinada garantizada con acciones ante el Banco Central. Toda esta ingeniería financiera, inaceptable en un sistema democrático, favoreció a esta banca que hoy, lejos de devolver la mano a los chilenos, ha hecho de la crisis el más pingüe negocio.

Sin embargo, creo que la banca se ha equivocado, ha actuado con visión cortoplacista, “pan para hoy, hambre para mañana”. Porque más allá de los guarismos positivos en sus balances corporativos, ha perdido una oportunidad de aportar con innovación a una situación económica recesiva. No tuvo la capacidad de asumir riesgos y así incubar proyectos nuevos. En el estilo normal de los bancos, incluyendo el del Estado, se aplican estándares o razones financieras sin contextualizar en profundidad la realidad de los usuarios. Por ello se margina al cliente de ingresos inseguros, con lo cual los trabajadores por cuenta propia, los comerciantes, los empresarios pequeños y medianos – todos los cuales no están con sueldo fijo sino que deben construir día a día sus proyectos de negocios – no son considerados como buenos clientes. Se ha visto casos en donde el empresario tiene el mercado, tiene un pedido en firme y con ofrecimiento de pago bancario seguro, pero el banco no le financia por falta de “garantías suficientes” o porque , en algún momento de la vida empresarial, tuvo un protesto que le pesará como un estigma por más de tres años.

Este estilo de banca es la contradicción misma del concepto moderno de banca de negocios, que promueve proyectos, que revisa su cartera de clientes y les ofrece soluciones para exportar, para invertir, para nuevos proyectos. Es la visión que presume buena fe y que es diferente a la percepción que aplican los bancos locales frente a sus clientes, ya que éstos deben demostrar su inocencia porque a priori todos son vistos como riesgo. Sólo en las películas del farwest está esa imagen del banquero que se la juega, cree en la palabra y le presta al pionero que va a conquistar nuevas riquezas. Con los banqueros locales Colón todavía andaría haciendo colectas. Por eso entró con fuerzas a Chile la banca española, porque trajo innovación, trajo un sistema de negocios diferente. Aparecieron opciones que a los de acá no se les había ocurrido, como los créditos hipotecarios de libre disposición. La banca local, burocratizada y conservadora no concebía la hipoteca sino como operación para compraventa de inmuebles. Fue la sana competencia la que trajo cambios en la oferta de productos bancarios, pero no porque los de acá hayan sido creativos.

Las cifras sobre repactaciones PYMEs y el mantenimiento absurdo del DICOM histórico que margina a millones de personas y empresas del crédito, demuestran la escasa energía que ha aportado la banca a la reactivación. La experiencia ha demostrado que los más pobres son los que mejor pagan y representan un riesgo diversificado, que no se compara con lo que significa colocar recursos en grandes empresas. Si las energéticas en Argentina han perdido 31 millones de dólares, Falabella casi 9 millones, estas cifras son importantes para cualquier banco. ¿Cuántos clientes PYME se podrían atender con los 65 millones de dólares que han perdido las empresas chilenas en Argentina? Si se promediara un apoyo de 20 mil dólares , se llegaría con ayuda a 1300 pequeñas firmas. Esas son las proporciones. Por ahí pasa el Plan de Reactivación que discuten las cúpulas empresariales y las autoridades de gobierno.

La gente no tiene una buena apreciación de la banca. Ya pasó el espejismo de las tarjetas de crédito y las personas tratan de eliminarlas ya que les significan sangrías de difícil control. La austeridad significa eludir el crédito de financieras, de las grandes tiendas. Hay un elemento subliminal y es el famoso “corralito” argentino que demuestra una situación quizás lejana, pero no improbable. Allí se vio caravanas de coches blindados llevándose los dólares al aeropuerto. Allá se ha visto la impotencia del ahorrista que ve esfumarse su dinero sin que nadie responda. De allí que, por las duras experiencias propias o ajenas, cada día son más las personas que prefieren guardar sus ahorros en el colchón de su pieza, manejarse de contado y evitar todo lo que sea créditos y deudas, para poder dormir tranquilos.

Lo que señalo no es una mera especulación. Se perciben aires diferentes en la comunidad organizada. Se está difundiendo el “compre juntos” en donde se hace una vaca y se va directamente a las bodegas mayoristas, a los mercados, evitándose los recargos de intermediarios. También se va extendiendo el “trueque solidario” una especie de feria popular de cambalache que es un poco esnobista en Chile, pero que en Argentina ha sido herramienta de sobrevivencia. Están las campañas de firmas y las peticiones a los parlamentarios de asociaciones cívicas que buscan eliminar el Dicom histórico y hacer cumplir las leyes de protección al consumidor. La gente literalmente se cansó y difícilmente volverá a confiar en un sistema financiero que agudizó su situación de quebranto. Si Bancolchón hiciese campañas publicitarias se convertiría en un banco popular por excelencia. Con Bancolchón se tiene la seguridad de poder comprar con buenos descuentos, no hay que tolerar a ejecutivos groseros y no hay posibilidades de “corralitos”.

lunes, 11 de febrero de 2002

El lavado de dinero

El lavado de dinero

Hernán Narbona Véliz

hnarbona@yahoo.com

27. Nov.2004

El secreto bancario fue hasta hace poco, el resorte que la banca utilizó para excusarse de entregar al Estado información valiosa sobre flujos de dinero de dudoso origen. Los dictadores, los asesinos o sicarios a sueldo, el crimen organizado en su conjunto, se vestían de punta en blanco para la etapa culminante de su actividad delictual: el lavado de dinero. Los elegantes resorts de los paraísos fiscales juntaban a banqueros inescrupulosos, capos mafiosos y asesores yuppies, de cuello y corbata, en un brindis demoníaco.

Se podría decir que el lavado de dinero constituye la culminación de una serie concatenada de delitos, la etapa fina, inteligente, en donde los dineros sucios, mediante ingeniería financiera, tratan de introducirse a la economía. Es el proceso de esconder o disfrazar la existencia, fuente ilegal, movimiento, destino o uso ilegal de bienes o fondos, producto de actividades ilegales para hacerlos aparentar legítimos. En general, este delito involucra la ubicación de fondos en el sistema financiero, la realización de transacciones para disfrazar el origen, propiedad y ubicación de los fondos, y la integración de los fondos en la sociedad en la forma de bienes que tienen la apariencia de legitimidad.

Aprendiendo la lección de Al Capone, que cayera por evasión tributaria, las modernas mafias son adictas al pago de impuestos, ya que con ello sienten que regularizan sus activos monetarios. Cuando se observa en una economía el surgimiento de nuevos ricos - la clase emergente como los llamaban en Colombia- es obvio sospechar que detrás de grotescas mansiones, edificios de lujo asiático, que permanecían desocupados, están los gigantescos ingresos del narcotráfico y demás delitos conexos. El delito actual es transversal, con mafias en diversos hemisferios, que actúan en forma diversificada en los narcóticos, la trata de blancas, el secuestro o asesinato por encargo, la pornografía, la pedofilia, el tráfico de esclavos, la trata de blancas, el tráfico de órganos. Una cadena delictual que pasa a engrosar con sus enormes ganancias, los flujos monetarios de los mercados de capitales, siendo los clientes preferidos de los paraísos fiscales, puntos especializados en triangular activos, cubriendo con la excusa del mentado secreto bancario, la identidad de los depositantes.

Afortunadamente, en Chile por ley 19.913, D.O. 18 de diciembre de 2003, ha sido creada la Unidad de Análisis Financiero (UAF), Servicio Público autónomo que se relaciona con el presidente de la República por medio del Ministro de Hacienda, con el objeto de prevenir la utilización del sistema financiero y de otros sectores de la actividad económica, para la comisión de los delitos de lavado de dinero y de asociación ilícita para el lavado de dinero.

Esta Unidad tiene como misión recopilar antecedentes que permitan detectar operaciones sospechosas para luego canalizarlas al Ministerio Público. Al mismo tiempo, traslada de la ley Nº 19.366, que sanciona el tráfico ilícito de sustancias estupefacientes y sicotrópicas, los delitos de lavado de dinero proveniente del tráfico de drogas y de asociación ilícita para el lavado de dinero, y se agregan los delitos de lavado o asociación ilícita para lavar dinero, proveniente de delitos terroristas, tráfico ilícito de armas, el involucrar a menores en pornografía, facilitación de la prostitución infantil y trata de blancas.

Próximamente los pasajeros que arriben al país deberán declarar en la Aduana si portan en dinero o valores una suma igual o superior a los 10 mil dólares. Los bancos, las casas de cambio, las firmas que realizan transferencias de dinero, las firmas de leasing financiero, deberán reportar a la Unidad de Análisis Financiero cualquier remesa u operación sospechosa. De esta forma, cuando se genera una inteligencia económico-financiera, se pueden tipificar situaciones de riesgo para la sociedad. Por ejemplo, existe experiencia internacional que muestra que se disfraza dinero sucio bajo la forma de ayuda familiar, en envíos de pequeño monto, a cientos de personas que sirven de palos blancos para ingresar dineros, en lo que sería la etapa primaria de una operación de lavado. Las operaciones financieras con empresas de fachada son palabras mayores, ya que implican disfrazar el dinero sucio como inversiones directas, que normalmente subvaloran activos o inventarios, para justificar luego ganancias mayores, que ayudan a blanquear el circulante producto de ilícitos. Detectar este tipo de maniobras, requiere de investigaciones mucho más especializadas.

Que la sociedad se proteja de este flagelo es muy importante. Las redes de las mafias son innovadoras y van corroyendo el sistema político y social. La inteligencia delictual es creciente y dotada de óptimos recursos, lo cual les permite adelantarse a las fuerzas policiales en sus investigaciones. La permeabilidad del sistema político a la influencia soterrada de las mafias significa el alto riesgo de que puedan financiar campañas a cambio de favores políticos o bien enquistar en la clase política personas ligadas a sus intereses. La extorsión a políticos corruptos es otra llave para servir a sus intereses. Y, por cierto, su principal recurso es el terror y el asesinato, lo cual puede sumir a la sociedad en una indefensión permanente.


La cercana evidencia del dictador, que se ufanaba de que no se movía en Chile una hoja sin que él lo supiera, nos muestra las turbias maniobras realizadas en la permisiva banca internacional, para esconder su enriquecimiento ilícito. Esta situación que, aunque lo amerita, no está novelada aún, nos debe hacer pensar en los flancos débiles de nuestro sistema democrático, para asumir como tarea de Estado la erradicación de las mafias que corroen cual termitas nuestra sociedad.

Responso por la prensa independiente

Responso por la prensa independiente

Gran Valparaíso es uno de los valientes proyectos periodísticos independientes que no ha claudicado y se mantiene en el ciberespacio como un baluarte. Desde esta tribuna, una reflexión y un alerta ante los monopolios que controlan los medios de comunicación y quieren moldear a las generaciones futuras en la cultura chatarra.

(19/04/03)
CUANDO ESCRIBO ESTA crónica debo, como comunicador social, lamentar que hayan desaparecido, en breve tiempo, dos medios de comunicación que permitían amplios espacios para la presentación de enfoques multifacéticos de la realidad. Me refiero a Primera Línea, tribuna electrónica de amplio espectro ideológico, que había alcanzado una gran acogida en la comunidad nacional y que el diario La Nación decidió cortar de manera incomprensible. La segunda pérdida ha sido el diario local El Expreso de Viña del Mar, que había alcanzado una gran venta, pero enfrentó intempestivamente una situación económica que se hizo insostenible cuando se le cortó la impresión del diario por parte de Copesa, firma que en principio iba a ser socia del proyecto local. En el Expreso permanentemente se pudo publicar tribunas y reportajes, que presentaban, sin censura, visiones controvertidas sobre la realidad nacional e internacional.

Esto me obliga a recordar el período en que luchábamos por la recuperación democrática y la gran mística con que participamos en la defensa del diario La Época, que vimos morir con mucho dolor. Lo propio pasó con las revistas Cauce, Análisis y Hoy. Una enorme inconsecuencia de los gobiernos de la Concertación fue su deslealtad con el periodismo independiente, con esas tribunas que se abrieron con riesgos de vida, aceptando exclusiones y persecuciones, y que al momento de llegar la Concertación al poder - quizás por esa irrupción de los funcionarios políticos "5 de octubre" - simplemente excluyeron del apoyo oficial. Se trató de no hacer olas, de no hacer nada que irritase a los grupos fácticos que habían participado en el régimen militar y por lo mismo se decidió de manera espuria, no apoyar con publicidad a los medios que fueron precisamente la plataforma para que los políticos concertacionistas llegaran al poder. Los criterios "pragmáticos" hicieron que la clase política en general, salvo particulares excepciones, se preocuparan más de congraciarse con el poder de la prensa oficial, que alentar proyectos independientes.

Tengo un homenaje pendiente para un gran profesor y fundador de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile de Valparaíso, el Periodista Gustavo Boye, que fue primero mi profesor y posteriormente editó mi poesía y mis artículos. Gustavo Boye, recientemente fallecido, dirigió la revista Cauce y fue quizás uno de los damnificados emblemáticos de esta cobarde política de la Concertación que comento. Gustavo Boye había abierto al final de los ochenta el periódico Nueva Voz, con el cual intentó proseguir en los noventa, como espacio de libre expresión y encuentro para las ideas democráticas regionales. Sin embargo, a él, al igual que a los medios ya mencionados, se le dio la espalda. Los alcaldes o los directivos de empresas públicas, preferían las páginas sociales mercuriales que los introducían en la nobleza citadina, satisfaciendo sus egos provincianos y sus arribismos de piojos resucitados, que poner propaganda en este tipo de publicaciones "conflictivas".

La publicidad es el oxigeno de los medios y los principales anunciadores son los organismos públicos. A los directorios de RPC, ESVAL o a las municipalidades, no les interesaba alentar prensa que pudiera criticar sus acciones, en los políticos el sino del poder es que se debe desalentar todo lo que no se puede controlar. Por eso talvez, esa publicidad siguió concentrada en las empresas periodísticas que dominan el mercado en un verdadero oligopolio periodístico. Incluso, en otra inconsistencia del tamaño de una catedral, se gestaron operaciones de crédito a través del propio Banco del Estado para ayudar a la concentración de la prensa, mientras iban desapareciendo poco a poco los medios que habían sido vanguardia democrática en el régimen militar.

Por ello, es lamentable que sigan desapareciendo esfuerzos serios de prensa libre, toda vez que el periodismo investigativo es el que permite controlar el funcionamiento de la cosa pública, impidiendo que cadenas nacionales que son propiedad de grupos de interés, puedan alevosamente promover campañas, tratando de crear opinión pública o llegando a atentar en contra de la integridad de personas o instituciones. Creo que es el caso que estamos en estos momentos observando frente al intento de Qué Pasa de afectar o dejar en tela de juicio la impecable imagen de la Ministra Michelle Bachelet, cuestión que puede tener intenciones perversas encubiertas. Frente a situaciones mediáticas, es decir noticias que se originan en la acción unilateral de la propia prensa, es preciso preguntarse ¿a quién sirve esta noticia? ¿Quiénes podrían estar interesados en deteriorar la imagen de esta Ministra?

La sociedad debe saber filtrar lo que recibe y saber aislar al periodismo de especulación, que carece de hechos comprobables, del periodismo investigativo, serio, contundente en evidencias. En el rol que debe jugar la prensa como pilar de un sistema democrático, es preciso que exista la capacidad de contrapesar este tipo de acciones con la réplica de una segunda opinión, que sea fruto de otras expresiones periodísticas que permitan, en definitiva, que las personas se forjen una opinión. Es la importancia de la prensa independiente, ya que es por medio de ella que podemos evitar los enormes riesgos de estas gigantescas maquinarias comunicacionales.

No fue para nada casual, en el repliegue de los grupos políticos que apoyaron y profitaron del régimen militar, que se hayan posicionado estratégicamente en los medios de comunicación, que hayan ido desapareciendo los medios locales, que las principales radioemisoras tradicionales hayan sido asfixiadas hasta desaparecer absorbidas por cadenas satelitales nacionales o extranjeras. No es casual que ahora estén idiotizando juventudes con el axé o los reality shows, que van consumiendo la atención de multitudes hacia una dimensión totalmente manipulable, que de paso deja un pingüe negocio a las empresas de telecomunicaciones. El fraude es confundir el voto telefónico en un show con el deber cívico de participar en la cosa pública. Peligrosa tendencia desestabilizadora para cualquier sistema democrático.

El poder del cuarto poder es evidentemente apreciado por la oposición, mientras que a los concertacionistas su debilidad de principios o su mediocridad, les hizo resignar espacios en este ámbito. Quizás pese más en ellos el paradigma del dinero y se hayan confiado en que obteniéndolo se podría montar una buena campaña electoral al uso del mercado, participando en un reality show o dándose vueltas de carnero en pelotas en un programa de concursos en la hora peak de la estupidez televisiva. Todo vale… y los principios son temas para los asesores que hacen los spots o los discursos, ojalá cortitos y sin muchas esdrújulas, porque cuesta leerlos.

El gran riesgo para una democracia representativa es que no existan opciones de libre información. El gran poder de los medios en una sociedad mediática ha marcado que lo que no se conoce no existe y por eso vemos que políticos y hombres públicos viven verdaderas teleseries, sobre expuestos a los medios y echando al trajín lo que antes era, por ejemplo, una cadena nacional de fuerte impacto. Es el caso del Presidente Lagos, diariamente preparado para dar alguna señal o mensaje por la tele, circulando, además, como comentarista de diversos programas de radio en algo que seguramente aprendió de su colega mexicano, Vicente Fox, de formación y procedencia cocacolera, es decir marquetera por excelencia. Es la dependencia enfermiza de las encuestas de opinión, que llevan a la paranoia de los políticos y hombre públicos en general, ya que viven como frente a un imaginario espejo, estudiando gestos y despilfarrando tiempo que deberían gastar en trabajo callado, de bajo perfil, pero productivo.

El asunto es que cuando se abusa de los medios de comunicación, la autoridad se echa al trajín. Se va gastando la imagen del presidente, del ministro o del parlamentario y el sano debate conceptual que debe nutrir la democracia, pasa a ser reemplazado por efectos comunicacionales, altamente riesgosos, en los que un resbalón puede ser una gran caída de la cual no te puedas levantar más.

Desde esta tribuna independiente, un saludo en su ciento un número a The Clinic, que simboliza actualmente en los medios escritos nacionales, este grito de rebeldía que desnuda la hipocresía e inconsistencia de la coalición gobernante, de la cual me preocupo porque voté por ella y siento sinceramente que mal invertí largos años de esfuerzo para que los sinvergüenzas que treparon al poder defraudaran al cincuenta por ciento de lo chilenos. O al 70% si contamos a los que, viendo esto, decidieron no inscribirse. Buena por The Clinic y pronta recuperación a los periodistas cesantes de los diarios desaparecidos.