Sunday, December 18, 2005

¿Y USTED, VOCIFERA O MUERE POLLO?

¿PARTICIPACIÓN CIUDADANA?

¿Y USTED, VOCIFERA O MUERE POLLO?

Hernán Narbona Véliz


Estamos en el boom de los programas televisivos proactivos. La gente tiene hambre atrasada de participación. El desahogo a través de un llamado telefónico es una verdadera catarsis. Cada día cunde más en la opinión pública un consenso: No estamos conformes con la cosa pública así como la están manejando. Del otro lado, los que disfrutan del sistema, en especial los burócratas por herencia, esos que no le ganaron a nadie, practican el bajo perfil. Su doctrina es flotar, no hacer olas y pasar colados.

¿Por qué programas como El Termómetro o Tolerancia Cero están arrasando con la tele audiencia?

¿Por qué diarios electrónicos como Gran Valparaíso, Primera Página o El Mostrador son los referentes que están a la vanguardia en la noticia?

¿Por qué Tati Penna hace hablar de masturbación a medio país ante la histeria del Porvenir de Chile?

Porque está prendiendo en la opinión pública, en el ciudadano que lleva diez años de sosa democracia, la bronca retardada de una profunda frustración.

El año 1985 la Asamblea de la Civilidad era la vanguardia donde se participaba. Más atrás estuvieron las movilizaciones valientes, los cacerolazos, los dirigentes sindicales, universitarios, los colegios profesionales, los poetas y artistas, los mártires por la libertad. De pronto, a fines de los ochenta todo pasa a diluirse en una máquina que pinta de arco iris pero cuyas riendas comienzan a retomar los mismos ancianos políticos que volvían con sus vetustos estilos.

A esta altura del partido está llegando la hora de que la civilidad le pase la cuenta a quienes desmovilizaron a la ciudadanía y fueron incapaces de llevar adelante una propuesta alternativa en lo político, en lo social, en lo económico y en el ámbito medio ambiental. Los partidos políticos ocuparon todos los espacios de participación ciudadana y los actores sociales o los independientes quedaron al costado, esperando que en algún momento se iniciaran los cambios cualitativos en el estilo de hacer política. Ya no era asunto de izquierdas o derechas, sino de honestidad o corrupción, de compromiso o ventajismo, de cooperación o canibalismo, de protagonismo o sumisión.

Los chilenos de carne y hueso están hoy expresándose con irreverencia. Les fascina tocar temas íntimos con un voyerismo o exhibicionismo que se levanta como bandera en contra de fundamentalistas tendencias represivas y censuradoras de la jerarquía eclesiástica. Creo que el cuento es patear las canillas de un sistema que embronca, porque está administrado por personas que los chilenos pusimos desde hace 10 o más años en esos sitios con un mandato que no se ha cumplido. Literalmente, emputece a los chilenos que la corrupción cunda, que la desprotección se agudice…

Por eso hoy se desgrana el choclo y languidece la Concertación. Por eso la Democracia Cristiana ha sido incapaz de un último aliento de ética para expulsar o sancionar a los corruptos que la rebasan con sus auto indemnizaciones, con sus desmalezados, con caballos corraleros, con casas de plásticos, con las licitaciones más arregladas que un cleri, etcétera y etcétera.

Lo mismo pasa con el conglomerado de derecha, donde el populismo de la UDI ha ido jaqueando las propuestas más centradas de Renovación Nacional. De allí los remezones. En estos escenarios se van generando nuevos referentes. La gente se cansó de socialistas con fines de lucro y de los socialcristianos que practican el capitalismo y demuestran que la caridad comienza por casa, generando máquinas familiares que ocupan el aparato público, con un nepotismo propio de las más recalcitrantes monarquías.

Si usted pasea por Chile –sobre todo cuando lo recorre a pie y por sus barrios- encontrará cansancio colectivo. Este diagnóstico lo ha hecho por cierto el gobierno y quiere recuperar terreno anunciado transparencia y modernizaciones. Pero la sensación colectiva es que hay incapacidad de articular desde las cúpulas políticas vetas genuinas de participación ciudadana.

Porque en la lógica del político todo se centra en el factor poder y esto no es compatible con dejar crecer a quien no se controla. Al político estructurado le molestan los libertarios, los críticos, los que tienen vuelo libre y quienes no pueden ser incorporados como incondicionales.

La gente reclama en el Muro de los Lamentos y entra a sitios de debate porque quiere expresarse

La gente está viviendo mucho más que una crisis económica. La gente esta asfixiada por una dictadura financiera, que aprieta cada día, pese a las pretensiones de las autoridades. El poder del dinero se está ejerciendo como un nudo corredizo en el cuello de millones de familias. El gobierno ni el Estado tienen capacidades para corregir la conducta usurera de los bancos y financieras.

Alejada la comunidad de los entuertos políticos o los corrillos de palacio, se debate en sus propios problemas. Hay un puente cortado. Ya lo decía Raúl Gutiérrez, no hay peor sordo que el que no quiere oír.

Es una crisis de confianza. Es un descreimiento y reacciona con violencia, con irreverencia, con fastidio frente a las vacas sagradas. Hay mucha confusión en enormes conglomerados de jóvenes que se sienten en un laberinto que no abre puertas.

Sin embargo, percibo que hay un despertar ad portas. Movimientos políticos de cambio cruzarán transversalmente el mapa político e irán reemplazando las parroquias familiares. Se ha demostrado que los hijos de próceres no llevan los genes de su genialidad y han dado tumbos.

A fines del siglo XX se planteó que la democracia se haría participativa a través de una nueva generación que creará comunidad sin fronteras ni censuras a través de la Internet. Eso está acercándose: se generarán nuevos centros de pensamiento y los francotiradores encontrarán otras vías de expresión e interacción. Como en una represa, por distintos cauces está brotando un cambio de fondo y esperamos ser partícipes del mismo.

18 dic. 05

¿Ser o no Ser?

¿ELECCIONES O FESTIVALES?

¿Ser o no Ser?

Hernán Narbona Véliz

18 enero 2001

Quise hacer una apuesta conmigo mismo: qué me resulta más tedioso en el verano: las repetidas noticias de fans tirándose los pelos por un seudo cantante -fiasco de turno- o los precandidatos que ya empezaron a rayar la ciudad sin proponer nada.

Elecciones ad portas

Bostezo. Resaca. Lata. Llegó el verano a su clímax y no pasa nada. Llevamos dos años con los políticos en campaña, embebidos en su Olimpo, sin que nadie haga propuestas de fondo. Dedicados los más a hacerse zancadillas entre fraternales saludos, aserruchándole el piso al aliado, tratando de bajar de peso para estar preparado para los próximos rounds, consiguiendo padrinos, trayendo a postular por la zona a los más conspicuos santiaguinos. Con una total falta de respeto por el localismo, se traen candidatos que lo más cerca que han estado de la V Región ha sido un fin de semana en Cachagua.

Sinceramente, me dieron ganas de que una noticia argentina de esta semana hubiese sido titular en Chile: el anuncio de que se reducirá a la mitad el número de senadores y diputados del vecino país. Si De la Rúa lo logra, pasará a la historia como el estadista que se atrevió a meterle tijera a los gastos fiscales más improductivos de la Argentina. Pero aquí todavía están en otra, queriendo ampliar el espacio para sentar a más gente en el Congreso. Total, si les falta espacio, mientras se construyen algo en Santiago, pueden seguir haciéndole una mansarda al Congreso, al lado de la mejora que ya le pusieron ahí en la terraza.

El duro aterrizaje

Realmente, debo claudicar ante el desánimo. Invertí mucho tiempo intentando colaborar como comunicador social con la cultura y el pensamiento. Si me hubiese dedicado al naturismo o a la sexo-terapia estaría podrido en plata. Pero no, dale con escribir poesías y querer cambiar el mundo. Para venir ahora, en la meditación de este verano 2001, talvez en una crisis existencial, de tedio y ocio inusitado, venir a darme cuenta de lo perdido que he andado tratando de hacer pensar a la cabrería y de andar adhiriendo a cuanta campaña o cadena de buenas intenciones llegaba a mis manos.

Recién me doy cuenta – asopado dirá alguien- que al chileno de hoy el sistema lo mira como un consumidor y no conviene que ese consumidor piense sino que sea impulsivo. Por lo tanto, démosle pan y circo. Tanto bombardeo de sonseras ha hecho que su única neurona intelectual, débil y en retirada, no esté para densidades. Hoy todo debe ser light, sin nada que te desvíe del objetivo de la vida: ser feliz, sinónimo de pasarlo bien, bacán, grosso, etc.

¿Seguir pateando piedras?

Me refiero principalmente a ese 60% de la ciudadanía que tiene menos de 40 años, que tendrían en sus manos la gran chance de patear el tablero y decir no va más y cambiarlo todo. Pero no, no les vengamos con temas que quitan tiempo. Su ritmo y su esfuerzo van por otro lado y es culpa de los viejos que así haya sido. Porque ellos asumieron e impusieron un estilo de vida salvaje, donde los muchachos deben competir, correr, tener plata cuanto antes, porque la sociedad te tasa por lo que tienes y no por lo que eres. Porque desde los 35 en adelante eres viejo y vienen de atrás como aplanadora los más jóvenes, sin historia, sólo presente y con un futuro que quisiera ser una interminable playa de Reñaca, con filos dentales, sound, papas fritas y ketchup, y para todo eso es necesario el dinero.

Esa es la utopía de hoy. Uds. creen que se movilizarían por los desaparecidos, por los ejecutados políticos, por los deudores, por las ballenas, por la paz en Medio Oriente. Nones. Pero si le mete festival y música, algo puede lograr. Ese es nuestro país hoy y creo que se gastaron muchos sueños queriendo que reaccione en una forma diferente.

Exijo un debate

Creo que estoy con insolación. Perplejo entre el próximo festival de la canción y el próximo show business de las parlamentarias. Combinando ambos eventos con los rayos ultravioletas, el resultado es un encandilamiento que ocurre como en una realidad virtual, lejos del suelo. Es un juego de espejos y de serpentinas. Ya están rayando la Avenida España. Ya violentaron el mural que otro soñador, Claudio Francia intentó pintar en Capuchinos (no la cárcel, el puente) para hacer pensar a la ciudad. Vinieron los políticos y pintaron su vaca colgante. Es que no entienden nada. Porque las parlamentarias ya están planteadas como un juego de marcas, todo es marketing, pero sin protección al consumidor. Por eso, resignado (como esos pocos francotiradores que quedamos y que de tarde en tarde son demandados por algún delicado de cutis) este domingo dejo la agenda de los temas que me interesaría discutir y que no vienen en las parlamentarias ni en el festival de la canción.

¿Quién impulsará soluciones para que los deudores que sufrieron la cesantía, la crisis de estos últimos dos años, que tuvieron la desgracia de caer a Dicom y ser parias del sistema, puedan recuperar su dignidad, su crédito, su alma hipotecada al demonio financiero?

¿Quién recogerá el guante de reorientar el crédito del Banco del Estado a las microempresas, pequeñas y medianas empresas, en vez de prestarle plata a los poderosos para que sean más poderosos?

¿Quién nos presentará su declaración jurada de bienes antes de presentarnos su candidatura?

¿Quién hará un juramento por la honestidad y contra la corrupción?

¿Quién se la jugará para que la campaña no ensucie las ciudades y que se dé sin despilfarros?

¿Quién hará una declaración jurada del origen de los fondos con que está financiando su campaña?

Quizás se repita una vez más la verónica habitual, ese juego de cintura que tienen los actores políticos para no comprometerse, hablar entre líneas y eludir las preguntas difíciles. Tal vez de nada sirve plantear un debate. Sin embargo, les dejo mi propuesta. A lo sumo es un desahogo intelectual. Porque ya no les creo ni a políticos ni cantantes que me vienen a decir “os quiero, os amo, os adoro” ¿Qué le apuesto que se hacen los lesos? Al que le venga el sayo que se lo ponga..Hasta el domingo.

LICENCIAS PARA UN REINICIO, 1994

LICENCIAS PARA UN REINICIO

Hernán Narbona Véliz

Escribir unas memorias a la mitad de la vida, cuando se han quemado algunas etapas trascendentes, es oportuno, ya que uno puede cerrar capítulos y proponerse seguir adelante con renovados bríos. Más todavía si esta etapa está ligada a un duro período de la historia, cuyos detalles aún latentes, están flotando en la memoria colectiva, con sus particularidades y distorsiones.

Escribir memorias en las postrimerías de la vida, se me imagina diferente, con el sesgo de la reflexión postrera, en donde todas las cosas se aprecian como un puñado de arena que la brisa de la muerte pronto diluirá en un mar enorme. Las memorias finales en la vida de los hombres son como un desesperado grito por permanecer en la retina de los tiempos, diciendo esto fui, esto hice y en esto fallé.

En cambio, al haber resumido en unas memorias cercanas una etapa de tres décadas, la aventura ha resultado una exploración marcada por la autenticidad de las emociones frescas, que aún vibran en positivo o negativo en los tímpanos del tiempo presente, en vivencias que por ser contemporáneas pueden interpretar a muchas personas.

Y es precisamente lo que ocurrió en la etapa de preparación de este libro, cuando después de habernos despedido en el aeropuerto de Pudahuel en enero de 1973, recién tuve la suerte del reencuentro con un viejo amigo en la noche de Año Nuevo, veinte años después. Patricio Acuña, al retomar una amistad intacta, se sumó al libro, sintiendo como propia esta historia diminuta de que hablamos. En su reinserción, él quiso dejar constancia de esta vivencia común , que quizás refleje lo que ha sido el largo camino a la reconciliación entre los chilenos.

Como él lo escribe: "Memorias Poéticas. Licencias para un Reinicio" resume una vida completa. En ella se encierran todas las vivencias que un ser humano puede lograr. Por eso, creo que este libro interpreta en forma admirable a la generación del 70, que se verá reflejada en cada uno de sus versos. Es un libro también dirigido a los jóvenes de hoy, que en su lectura lograrán comprender a aquellos que hoy somos sus padres y que no nos resignamos a pasar como una generación perdida".

Es que uno , como escritor, tiene la ventaja de transitar la realidad con un intimismo que busca y juega simultáneamente con una suerte de exhibicionismo, al volcar vivencias, sensaciones, símbolos o imágenes en páginas que pretenden interpretar y ser leidas y sentidas de mil formas diferentes por otras personas. Y en este juego mágico, la historia recogida puede ser un espejo que refleja miles de vidas paralelas, que se buscan en algún ápice de la historia reflejada por el autor, poeta o escritor.

Ensoñaciones, juegos, incertidumbres colgando como preguntas al paso, para remecer el camino rutinario de las urbes. Es un poco la propuesta que queda en este libro pronto a nacer: "Memorias Poéticas. Licencias para un Reinicio", que abarca este tiempo. Una invitación para descubrirse en los umbrales de una nueva era, sacudiendo morrales, alivianando la carga, pero siempre tratando de rescatar lo importante. En una época que se caracteriza por la velocidad del cambio, es preciso distinguir lo urgente de lo importante, lo útil de lo trascendente. Y esa búsqueda es tal vez lo que esté cruzando la historia diminuta que se cuenta en estas "Memorias Poéticas. Licencias para un Reinicio", porque se busca entregar un aporte para entender todo cuanto nos ha ocurrido, como chilenos o latinoamericanos, mediante el recuento de una suerte de diario de vida personal, que se hace colectivo en la repetida lectura que cada cual realiza en su intimidad.

A partir de allí, cargar energías para ser protagonistas conscientes de cuanto ocurre, para trascender como disidentes o críticos, para proseguir como contestatarios perennes, que afinan la pluma y la voz para levantar como náufragos una penúltima propuesta.

"Memorias Poéticas. Licencias para un Reinicio" sale de los circuitos obvios de la poesía testimonial para combinar con soltura y una novedosa propuesta gráfica, prosa poética, pensamientos y poesía, con la intención manifiesta de comunicar un personal y al mismo tiempo social recuento, a partir del cual tanto el autor como el lector pueden proponerse encarar decididamente el futuro. Y al hacerlo, rescatar una visión madura, que no por eso resigna o archiva la utopía trascendente.

Una obra, un nuevo hijo, que pronto iniciará su propio caminar, para ser compartido en familia, con una versión español-inglés que le permitirá llegar a un público extranjero que está ansioso por entender nuestro proceso histórico como nación.

Quizá en otro tiempo, Dios mediante, haya reposo y espacios para escribir las Memorias finales definitivas. Mientras, con la vertiente aún rompiendo senderos hacia el mar, hemos pretendido simplemente realizar un balance desde la poesía integradora del ser. Lo otro podrá esperar; por ahora, el precioso tiempo nos exige seguir haciendo, sin temor a equivocarnos, con la pretensión de vivir con protagonismo cuanto nos quede.

VALPARAISO, ENERO 24 DE 1994.

LA RITMO DE FIN DE SIGLO, LA ERA DE LA INFORMACIÓN

La era de la información

Hernán Narbona Véliz

Chile ha estado en la vitrina de la aldea global en el último período por la proeza del tenista Numero 1 del Mundo, Marcelo “Chino” Ríos, por los goles del Matador en los partidos de preparación para el Mundial, por los sucesos que han rodeado el juramento como Senador Vitalicio de Augusto Pinochet y por el caso de Colonia Dignidad. Son las noticias que se comentan fuera del país y cuyas repercusiones trae el cable. Pero, más allá de esta presencia a través de sucesos que trascienden, la pregunta es si al hombre de nuestras ciudades le ha cambiado la vida con esto de la globalización.

Pese a que todos los países han vivido similares procesos de cambio, caracterizado las sorprendentes innovaciones tecnológicas y las experiencias económicas neoliberales, en los pueblos latinoamericanos la globalización es todavía intuitivamente resistida por una gran mayoría, por sentirse indefensa ante ella. Y ese rechazo se manifiesta en una tendencia a cerrarse, a vivir en una isla, que tiene muy pocos puentes levadizos. En forma personal, pareciera ser que una gran parte de la población no está a gusto, no se siente conforme, aunque aprecia una mejoría material en su estándar de vida.

Una encuesta señaló semanas atrás que más del 80% de los chilenos no se siente feliz. Esta actitud que cunde, y que se evidencia en el famoso abstencionismo electoral, en la no inscripción de los jóvenes, las barras bravas en el fútbol, la apatía de un país que pasa de la euforia descamisada a la depresión somnolienta de un día para otro. Uno de los problemas comunes es el alto endeudamiento en que todos están metidos para pagar a plazo su vida más confortable. Las neurosis de angustia abundan y cuesta sobreponerse a los bajones.

Sin embargo, el mundo abierto de hoy es excitante, ya que nos hace navegar el planeta conversando con personas que tal vez jamás conozcamos en forma personal. Pero esta nueva adicción a lo cibernético es una forma de integración privada e incontrolable al mundo externo. Practicar esta libertad informativa hace volver los ojos a lo nacional y lamentar cómo acá dentro el Estado mantiene la censura medieval, ojalá que por poco tiempo.

Creo que es preciso que las personas puedan descubrir oportunidades para participar en este mundo abierto de hoy. Ello requiere filtrar lo que pueda llegar por las redes y, con una mentalidad de emprendimiento, es decir con las antenas fenicias dispuestas, visualizar oportunidades de desarrollo al estar en contacto con personas de otras latitudes.

La actitud de cerrarse es intuitiva, pero hay que perderle el miedo a la tecnología, que por demás es cada día más amigable. Al otro lado de la línea hay personas con similares incertidumbres, pero deseosas de conocer y aprender. A través de un proceso de integración creativa que se promueva desde la escuela o el liceos, se podría generar una mentalidad positiva para participar en la civilización de la información, inventando vetas de negocios, pensando que tenemos la posibilidad de generar con personas lejanas un diálogo diario para hacer cosas juntos. Inventando caminos para estar en el mundo de hoy en forma personalizada.

Es bueno que un país tenga ídolos que sirvan de ejemplo a niños y jóvenes, pero, lo más importante es que miles o millones de jóvenes se animen a tomar las riendas de un mundo diferente, lleno de oportunidades, pero exigente en cuanto a trabajo y perseverancia.

A propósito de construcciones y plásticos...

A propósito de construcciones y plásticos...

Hernán Narbona Véliz

Cuando escribo este artículo llueve copiosamente y en la televisión se muestra como flamea el plástico en las nuevas construcciones anegadas, el desconsuelo de los afectados, la indignación que crece, las disculpas. Después de una tremenda sequía, la madre Naturaleza nos ha regalado su lluvia vivificante. Pero, por negligencias del hombre, por ineptitudes, falta de previsión, o simplemente por la fría aplicación de reglas de un mercado imperfecto, miles de familias de modestos recursos se han visto damnificadas en esta ola de temporales.

Es una situación que debiera remecer substancialmente los estilos aplicados hasta ahora en la solución habitacional para la clase media baja y sectores populares del país. Porque si bien es cierto que se ha construido una cantidad enorme de viviendas, el punto se centra hoy en su calidad. En donde la experiencia histórica, de los tiempos de la CORVI, que hoy es preciso destacar, es la participación popular en la construcción por vía cooperativa, con una supervisión directa de las obras, que aseguraba que nadie redujera costos con cargo a la seguridad de la vivienda. Hoy es una demanda a gritos proteger al comprador. Se trata de un segmento amplio de la población chilena que quiere que su sueño de la casa propia no se convierta en pesadilla. Se trata de gente cumplidora, que paga sagradamente sus dividendos, con bajísimas tasas de morosidad. Esos son los clientes que se ven defraudados por la situación actual.

Es urgente que en este mercado inmobiliario la gente pueda participar con una buena asesoría en costos, que permita supervisar de verdad, lo que con sus ahorros y el aporte del Estado, pueden comprar. Si se compara el costo de construcción y los niveles de calidad de la vivienda popular de Chile con otros países, se aprecia que el metro cuadrado construido en barrios populares fluctúa entre 350 y 450 dólares el metro cuadrado, con uso de materiales baratos, como bloques o paneles de fibrocemento, en vez de ladrillos, contra un valor de US$ 300 que cuesta el metro cuadrado en Bolivia o US$ 270 en República Dominicana. Y la escala humana de las viviendas en estos dos países que conozco, es muy diferente. Las casas para sectores populares son de unos 80 a 120 metros cuadrados, contra los escasos 50 o 60 metros que tienen en Chile.

¿Basta con una ley sobre la calidad de las construcciones ? Pienso que no. Porque el comprador de la vivienda es víctima pasiva de un sistema que no lo integra a las etapas previas. Y se ha visto que la capacidad de supervisión y efectividad de los inspectores de SERVIU ha sido muy cuestionable. Y lo han sido también los diseños de escritorio para las viviendas populares, donde parece haber primado un criterio economicista, que se traduce en construcciones débiles, de dudosa calidad.

A propósito de esto, que entra en un tema de fondo en la gestión pública, quiero traer al tapete un párrafo del documento Economía y Convivencia Nacional, preparado por la Comisión Doctrinal de la Conferencia Episcopal de Chile, en donde se entregan elementos para un discernimiento cristiano en materias relacionadas con la gestión económica. El artículo 35 de este documento de reflexión señala : “Todo parece indicar que es más urgente la búsqueda deliberada de una participación más activa ya sea entre el ámbito público y el privado, como entre los sectores sociales involucrados (sectores empresariales, profesionales y destinatarios de las políticas) en la definición de los objetivos, gestión y evaluación de los resultados. Salir de la pobreza es un proceso de múltiples dimensiones en que las personas deben ser convocadas a desarrollar sus potencialidades en función de una calidad de vida más humana. En este sentido, tenemos necesidad de fortalecer y perfeccionar nuestras instituciones democráticas y participativas, a las que compete la toma de decisiones económicas relevantes para la comunidad nacional. Se trata de la verificación institucional y cultural del principio moral de solidaridad social y de mutua responsabilidad que debe caracterizar cualquier sistema económico que respete la dignidad de las personas.”

Creo que Chile debe responder con cambios drásticos al actual problema en la construcción. Porque trasladar la ejecución de obras a los privados puede ser una solución positiva, siempre y cuando los trabajos y sus costos sean supervisados con rigurosidad y que la relación público-privada en este sentido no se vea distorsionada por la corrupción. Que la propia gente interesada pueda supervisar la marcha de la construcción sería una modificación de fondo, que traería transparencia y equidad a los programas sociales de superación de la pobreza.

PARA TRIBUNA, DIARIO LA ESTRELLA : sábado 14 de junio de 1997

1997: Hacia un Código del Exportador

1997

Hacia un Código del Exportador

Hernán Narbona Véliz

Al cierre de los ochenta y al inicio de los noventa, en las comisiones técnicas que sustentaban en esa época el programa de gobierno de la Concertación, tuvimos oportunidad de presentar una serie de trabajos y propuestas sobre la Promoción de Exportaciones en Chile. Desafortunadamente esos grupos de trabajo no prosiguieron y en cierta forma quedó trunca la proyección elaborada. La realidad actual nos demuestra que de la idea fuerza inicial que proponía una Segunda Fase del Proyecto Exportador queda muy poco, y el país continúa exportando principalmente productos primarios con una reducción preocupante de la participación de las manufacturas en el total exportado.

Cuando se apuntaba a generar una mayor equidad en la promoción, atendiendo con un menú diferente a la empresa PYME y a la microempresa, el acento se ponía en la necesaria adecuación productiva de esos estamentos a las exigencias de los mercados externos. Hoy, pese a la difusión de los PROFO, se aprecia poca capacidad institucional para coordinar y consolidar esfuerzos promotores con una acción mancomunada que brinde un paquete coherente a los usuarios. Existe en este momento una serie de herramientas de promoción productiva vía CORFO, SERCOTEC o INDAP, llenas de siglas tecnocráticas que dificultan su identificación por parte de los usuarios.

Resulta inconsistente, por ejemplo, que si se propone promover la exportación de bienes de capital o de uso durable, y se plantea un financiamiento del Estado para competir en los mercados externos, frente a reducciones presupuestarias se elimine precisamente esas partidas, con lo cual la generación de competitividad sectorial ha quedado en veremos.

Chile no ha sido capaz, por otra parte, de mejorar deficiencias anotadas en cuanto a promoción al inicio de la década. Se creó y se discontinuó en CORFO el Centro de Promoción de Inversiones (joint ventures). Ha habido cierta autocomplacencia al evaluar el resultado de la promoción de exportaciones. La diversificación de productos a nivel de regiones alejadas del centro ha sido mínima. Recién después de 6 años se afronta la reestructuración de ProChile, pero poco se ha considerado la variable descentralización en ese cambio, lo cual ya fue señalado como falencia en la evaluación que hicimos de ese organismo en 1988.

Al ingresar en 1997 restan sólo 3 años para que entren en pleno vigor los compromisos suscritos al concluir la Ronda Uruguay del GATT en el marco de la reciente institucionalidad de la Organización Mundial del Comercio. En materia de Medidas Antidumping, de Subvenciones y Productos Agrícolas, dichas reglas del juego exigirán una revisión a fondo de las actuales medidas de fomento aplicadas en Chile.

Es necesario retomar una idea que dejamos en el tapete en 1989. La compilación de un Código del Exportador, que consolide en un sólo cuerpo normativo todas las nuevas normas operacionales y de promoción, dejando un texto integrado que dé respuesta al cliente con un real sentido promotor y de facilitación.

Valparaíso, 8 de enero de 1997

ALERTA ROJA PARA LAS EXPORTACIONES CHILENAS

ALERTA ROJA PARA LAS EXPORTACIONES CHILENAS

Hernán Narbona Véliz

Las noticias de prensa económica han traído una realidad que era de esperar. El neo-proteccionismo se ha manifestado una vez más en el mercado norteamericano, amenazando esta vez las exportaciones chilenas de madera, de salmones, de frambuesas, de vino y de cobre. En los salmones el argumento de la denuncia ha sido que habrían subsidios para su producción; en la madera se recurre a excusas ambientales; en el cobre se pretende recurrir a cuestiones de salud; en el vino a supuestos subsidios. En fin, para quienes nos desenvolvemos en el ámbito del comercio internacional esa situación no es ni más ni menos que una esperada expresión de la dura competencia internacional, la cual se basa en la defensa a todo trance, de los espacios comerciales.

Invertir en la defensa de los mercados es por lo mismo, una necesidad de todo proyecto que alcanza un relativo éxito, ya que nadie se preocupa ni estorba cuando recién se empieza a ingresar un producto, pero todos tratan de bloquear su expansión cuando alcanzan fracciones importantes de mercado.

Sabido es , por ejemplo, que Japón mantiene un permanente lobby jurídico ante el Congreso de los Estados Unidos para prevenir cualquier medida que pudiere atentar en contra de sus intereses. Si Chile está en determinados productos alcanzando un liderazgo objetivo, tanto las autoridades encargadas de las relaciones económicas internacionales, como los propios empresarios, deben sumar sus esfuerzos para realizar estas acciones preventivas. Están todavía frescas en la retina las uvas envenenadas de 1988, sin embargo se nota bastante lentitud para reaccionar en defensa de los varios productos amenazados.

Comenzó a hablarse en los titulares de un organismo de reciente creación: la Organización Mundial del Comercio, omc. A este organismo se recurriría para reclamar por las medidas que unilateralmente ha fijado Estados Unidos en contra de nuestras exportaciones. Ya existen evidencias de que la OMC ha permitido que disminuyan a nivel internacional las medidas de fuerza unilaterales. Por dar sólo un ejemplo, recordemos cómo Europa amenazó con ir a la OMC si Estados Unidos insistía en aplicar la ley Helms Burton.

La OMC lleva ya dos años de funcionamiento y es una instancia de gran importancia para los países menos desarrollados, ya que en ella se establece un procedimiento de Solución de Controversias (Ver recuadro adjunto) que permite obligar a los países a respetar sus acuerdos en materia comercial. Los plazos para una resolución del Grupo Especial que podría analizar el problema, son como máximo 6 meses y en casos calificados de urgencia, de 3 meses. Tiempos que son muy precisos, en función de un programa que le da una máxima celeridad al mecanismo. Chile pudo haber recurrido hace más de 45 días a esta instancia y no me explico porqué se ha dilatado tanto su utilización.

Hasta el 10 de Octubre de 1996 se habían presentado al Organo de Solución de Diferencias de la OMC un total de 53 reclamaciones. Estados Unidos ha sido objeto de reclamos ante la OMC en 8 ocasiones. Uno de estos casos fue la presentación de Venezuela, que había sufrido una medida antidumping improcedente en productos de la siderurgia. Como ganó en el reclamo, Estados Unidos debió retirar la medida.

No es por cierto, la primera vez que las exportaciones deben salvar intentos proteccionistas en Estados Unidos. Lo bueno para Chile es que tiene plenos argumentos para exigir en el marco de la OMC, que este socio comercial, EE :UU , retire los derechos compensatorios aplicados a los salmones.

Todo este problema ha exigido que el gobierno y los privados asuman de manera integral el nuevo clima del comercio y la institucionalidad de la Organización Mundial del Comercio, en donde existen diferentes acuerdos que deben ser manejados inteligentemente para la defensa de la posición nacional. Existen compromisos y plazos para adecuarnos plenamente a las nuevas exigencias que se suscribieron al ingresar a la OMC.

En general, estas materias se sentían en principio como un tema alejado de nuestra vida cotidiana. Pero hoy salta a la agenda exterior del país en toda su dimensión. Esto ha exigido apurar los tiempos en el entrenamiento de agentes públicos y privados en este nuevo ámbito de las negociaciones internacionales. No se saca nada afrontar el tema con una retórica principista, ni con rasgar vestiduras por un libre comercio que es muy teórico, o denostar panfletariamente un supuesto imperialismo. Las reglas del juego del comercio mundial, a partir de 1994 están bastante definidas, y es preciso jugarlas con el mayor pragmatismo. Y se debe partir por conocer el terreno en que nos estamos moviendo.

Cuestión internacional que quisimos comentar, ya que, evidentemente, debe preocupar a una V Región con un perfil económico tan sensible a los altibajos que pueda tener el comercio exterior.


Solución de Controversias en la OMC

Procedimiento aplicable en caso de denuncia de Chile a Estados Unidos por los salmones.

Þ Habiéndose producido una medida antidumping que es improcedente, de acuerdo a los acuerdos de la Ronda Uruguay del GATT, Chile solicita a la OMC la celebración de consultas, las que deben iniciarse en el plazo de 30 días desde la fecha de la solicitud.

Þ Si EEUU no accede a la consulta o si transcurren 60 días sin que se llegue a alguna solución, Chile puede solicitar la constitución de un Grupo Especial.

Þ El Grupo Especial está compuesto por 3 miembros, pero pueden elevarse a 5, si así lo solicitan las partes.

Þ Si no existe acuerdo sobre su composición en el plazo de 20 días, la decisión la adopta el Director General de la OMC.

Þ Los Grupos Especiales actúan de acuerdo a un procedimiento detallado y dentro de los plazos allí establecidos. Duración máxima de 6 meses y 3 meses en casos urgentes.

Þ La decisión de los Grupos Especiales puede ser objeto de apelación ante el Organo de Apelación previsto al efecto, el que está compuesto por tres expertos independientes en cada caso y, al cual sólo le cabe pronunciarse en materia de derecho.. Estos expertos forman parte de una nómina de siete expertos con que cuenta el Organo de Solución de Diferencias

Þ El informe del Organo de Apelación debe ser adoptado por el Organo de Solución de Diferencias dentro del plazo de 60 días, desde la notificación de la decisión de apelar. Este organismo puede no adoptar el informe, pero para ello requiere del consenso de todos sus miembros.

Þ Una vez adoptado el informe del Grupo .Especial, o resuelta su apelación, la parte afectada debe comunicar la forma en que va a llevar a cabo la implementación de las recomendaciones contenidas en él.

Þ Si EEUU no cumple, Chile, como parte reclamante, adquiere el derecho a:

Þ Pedir compensación, o

Þ Aplicar una medida de salvaguardia.

El Sistema contempla un nivel regulado de represalias.

Valparaíso, jueves 7 de agosto de 1997

ADUANAS Y CORRUPCIÓN

ADUANAS Y CORRUPCIÓN

Hernán Narbona Véliz

Ha trascendido en medios ligados al comercio exterior, que la Aduana argentina vive hoy una serie crisis que ha ameritado su intervención por parte de autoridades de la Dirección General Impositiva, DGI, debido a tenerse conocimiento de un fraude aduanero de proporciones, consistente en evasión de tributos, en base a falsas declaraciones que aprovecharon indebidamente el sistema selectivo de controles que dicha Aduana venía aplicando dentro de su proceso de modernización. Se había empezado a aplicar el sistema computacional denominado MARIA, pero el factor humano lo ha puesto en jaque al crearse una verdadera máquina de evasión, con informática incluida.

En materia de transparencia y combate a la corrupción ningún Estado puede decir “se trata de un problema de los demás, esto no pasa aquí”, ya que el fenómeno existe y constituye una amenaza en muchas entidades públicas. Las evidencias locales no son muchas pero igual se ha visto, por ejemplo, hurto de sellos, no respeto a incompatibilidades que fija el estatuto administrativo, obtención fraudulenta de franquicias tributarias.

En una ley de aduanas es importante que se consagren y conjuguen tres elementos: la responsabilidad funcionaria, la profesionalización de la carrera minimizando los niveles de designación política y un nivel digno y adecuado de remuneraciones. La probidad u honestidad del personal es una virtud que se debe construir como pilar de un sano servicio público, pero eso exige que existan leyes que sancionen la corrupción a nivel de intento, y como sanción básica, que la persona física o jurídica que practica el soborno sea excluida definitivamente de los sistemas comerciales.

Chile necesita que la ley custodie estos valores de la institucionalidad. En materia aduanera y en general en materia de fiscalización, Hacienda debe otorgar recursos centrales para solucionar los problemas de sueldos de la planta funcionaria, y, salvo algunos servicios de apoyo a la empresa privada que sí pueden ser cobrados con tasas retributivas por el Servicio, en general, la fiscalización no puede depender de que un particular que es el sujeto obligado, sometido a la acción fiscalizadora, pague por esa atención. Que tal fiscalización se preste con una atención continuada, financiada por el fisco, es algo absolutamente obvio si se trata de servicios públicos no opcionales, sino obligatorios.

Cuando leamos noticias como la de Argentina, no caigamos en autocomplacencias y procuremos en cambio anticiparnos a problemas de esa envergadura, reclamando máxima energía al legislador y al Ejecutivo en la defensa de estos valores trascendentales.

La Tercera 1997

ADUANAS Y VERIFICADORAS

ADUANAS Y VERIFICADORAS

Hernán Narbona Véliz

Las Aduanas tienen como una de sus funciones fundamentales la realización del Aforo Aduanero, operación que permite determinar la clasificación, el valor aduanero y el régimen aplicable a las mercancías en ocasión de su ingreso o salida de un país.

En América Latina se dan dos situaciones antagónicas frente al aforo. En Chile se cumple esta función internamente, a través de los fiscalizadores, teniendo como apoyo externo a los profesionales auxiliares, Agentes de Aduana, quienes, bajo licencia del Servicio, intermedian técnicamente presentando el pedido arancelario en la Declaración respectiva.

Otros países, como Ecuador por ejemplo, pretendiendo sanear la corrupción existente, entregaron la función de Aforo a las Verificadoras, organismos internacionales de control de calidad de importante presencia en el comercio internacional y que han tratado de ocupar este espacio que deja la ineficacia de las Aduanas. En Ecuador se eliminó a más de seiscientos funcionarios técnicos aduaneros. Es decir, se externalizó la función que constituye un elemento sustancial de la misión de las Aduanas, debilitando mucho más el control y la fiscalización de los flujos de intercambio. Por su parte, en la Aduana argentina, intervenida por la DGI luego del escándalo de la aduana paralela, se está dando una situación muy rara, ya que sin haber eliminado legalmente la institución de los agentes de aduana, se está autorizando a cursar el despacho a los propios operadores, a través de una categoría de “expertos”, que es totalmente subjetiva y arbitraria. Se explica el hecho por las evidencias de extendida corrupción que burló en Argentina hasta la pretendida objetividad del sistema computacional que se había dispuesto.

Recientemente se realizó en Santa Cruz, Bolivia, la reunión periódica de Directores Nacionales de Aduana, y la prensa destacó la voluntad de fortalecer la institución aduanera y el hecho que Bolivia haya optado por un sistema de Aduana tecnificada para la realización del Aforo, eliminando la participación que por años tuvieron las Verificadoras en su sistema.

En estos escenarios, Chile retoma la vanguardia al impulsar su reforma aduanera, que no sólo es un proceso emblemático en la administración pública chilena, sino también una experiencia observada atentamente por otras Aduanas que buscan desarrollar su propia modernización.

Para Economía La Tercera, 20 de febrero de 1997

Aduanas: Participación para un cambio exitoso

Aduanas: Participación para un cambio exitoso

Hernán Narbona Véliz

El Servicio Nacional de Aduanas de Chile tiene una larga historia de alto profesionalismo y honestidad, que lo constituye en una realidad bastante excepcional en el contexto latinoamericano. Hasta 1974 la formación de los antiguos Vistas era universitaria, a través de la Carrera de Administración Aduanera, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. Junto con cerrarse la histórica Escuela de Aduanas, durante el período militar se le restó autoridad al Servicio, sobre todo en su capacidad para investigar delitos de fraude aduanero. La creación del cargo de Fiscalizador, que se alcanzaba con cursillos de dos meses dentro del Servicio, pretendió sustituir el nivel de los Administradores Públicos con mención en Administración Aduanera, por profesionales de carreras sin ninguna afinidad con el Servicio y por Técnicos en Comercio Exterior, cuya formación era absolutamente diferente en rigor y profundidad a la entregada por la Universidad de Chile.

Durante el proceso militar se excluyó del Servicio a centenares de funcionarios. Algunos, en el período inmediato a Septiembre de 1973, sufrieron represión y listas negras. En 1979 gran parte de los aduaneros se reciclaron hacia el sector privado como Agentes de Aduana o empleados de dichas agencias. Puede resumirse que hasta 1980 se había vivido el proceso más traumático para los trabajadores aduaneros.

Durante los años ochenta se inicia en Chile una reforma aduanera que simplifica procedimientos, pero exige que cada funcionario siga al pie de la letra los manuales operativos. Se ejerce una dirección altamente jerarquizada y se logra una Aduana que es operacionalmente muy simple y que, junto a la privatización de las faenas portuarias y el inicio del actual sistema portuario, genera una ventaja competitiva para el comercio exterior chileno.

Durante los 16 años del régimen militar los funcionarios públicos sufrieron el deterioro de sus remuneraciones. La Aduana no fue una excepción y así fue como el ingreso real del funcionario dependía cada vez más de si hacía o no turnos extraordinarios. No todos podían cumplir turnos, se generaba un gran stress laboral por el tema horas extraordinarias. Quienes pagan esas horas extras son los privados, que deben habilitar el servicio después de las cinco de la tarde, sábados, domingos y feriados. Cuando llega el gobierno democrático, con Benjamín Prado como Director Nacional, se inicia un proceso de reforma aduanera. Fue la propia Asociación Nacional de Funcionarios Aduaneros de Chile, ANFACH, quien preparó el primer proyecto de modernización, que contenía temas técnicos aduaneros, para mejorar la atención al usuario, y una propuesta de nueva planta funcionaria. La jefatura del Servicio tomando ese proyecto como base, inició su propio proceso, presentando la Administración de Prado un Proyecto de Reforma Aduanera, que remitió el Ejecutivo al Congreso. Esto culminó el 21 de noviembre del año pasado, con la promulgación de la Ley 19.479, que autoriza al Gobierno para realizar la reforma y encasillar al personal en una nueva Planta Funcionaria.

En estos momentos la gestión del nuevo Director Nacional, Enrique Fanta, ex Subdirector de Fiscalización de Impuestos Internos, se centra en llevar adelante la reforma aduanera., en función de la Ley aprobada. Proceso que no ha estado exento de conflictos, toda vez que el equipo dirigente está conformado por personas convocadas por el nuevo Director Nacional, ajenas al sector del comercio exterior y que no han conocido vivencialmente la historia de la organización. Cuando se ha planteado la definición de la misión del Servicio y se ha dado inicio a un cambio en la imagen corporativa, han surgido puntos de vista encontrados entre la dirigencia gremial y la jefatura.

Un conflicto , a mi juicio, artificial, que parece obedecer a una falta de eficacia en las comunicaciones internas, tal vez porque el mundo aduanero tiene sus propios signos y es necesario aprenderlos.

Participación activa y no simple información es lo que reclama la ANFACH y esto es bueno para la Dirección Nacional, ya que significa una oportunidad valiosa para que se conjuguen las visiones corporativas, aparentemente antagónicas, en una misma plataforma, que mire al futuro, pero que tome debida cuenta de la historia del Servicio y la capacidad profesional latente, aún desaprovechada de los funcionarios de Aduana.

Se habla de que por ser éste el primer Servicio donde se comienza a concretar la modernización del Estado, el proceso puede tener un carácter emblemático. Siempre que se adopten procedimientos integrativos para que la misión del Servicio, con la conducción de profesionales aduaneros actualizados, dé respuesta a los momentos que vive hoy nuestra economía, con una relación cada vez más dinámica con el comercio mundial.

En mayo deberá estar concluido el encasillamiento y de allí en más estimo que debe fijarse un nuevo sistema de evaluación del personal (actualmente más del 80% tiene 70 puntos), que mida aspectos que hoy no se incluyen, para que se empiece a aplicar de verdad y con rigor un sistema de promoción y ascensos que premie el mérito, el perfeccionamiento continuo y la capacidad de aplicar criterio en la función.

Porque para la nueva Aduana no es suficiente gente formada sólo en obedecer órdenes o aplicar manuales operativos. Hace falta cultivar una capacidad creativa de inteligencia aduanera, que dé respuestas a las nuevas exigencias que el comercio mundial y la seguridad nacional demandan de los Servicios de Aduana.

Para La Estrella , 13 de febrero de 1997

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ADUANAS DE CHILE, LA OPORTUNIDAD DE MODERNIZAR CON LA GENTE

ADUANAS DE CHILE, LA OPORTUNIDAD DE MODERNIZAR CON LA GENTE

Hernán Narbona Véliz

El 21 de Noviembre de 1996 fue publicada en el Diario Oficial la Ley 19479 que introduce modificaciones a la Ordenanza de Aduanas y a la Ley Orgánica del Servicio Nacional de Aduanas, dicta normas sobre gestión y personal de dicho Servicio y sustituye su planta funcionaria. Respondiendo a la inquietud manifestada en una columna anterior por este columnista sobre el déficit con que partió dicha ley, el Director Nacional de Aduanas ha dado la seguridad de que Hacienda dispondrá de los recursos en 1997 con cargo al erario público.

Una de las primeras acciones de la Dirección Nacional de Aduanas tan pronto publicada la Ley fue nombrar las Subdirecciones e iniciar la proyección de imagen corporativa para “una nueva Aduana” ., Respecto a esta nueva imagen corporativa, ha habido un problema de comunicación al interior del Servicio. Se diseñó un nuevo logotipo, con nuevos colores, que no recogen el tradicional escudo azul y blanco de un organismo que tiene más de dos siglos en la historia de Chile. La propuesta y diseño partió del staff del Director Nacional de Aduanas, integrado a decir de la Asociación, principalmente, por profesionales no aduaneros ingresados recientemente al Servicio. La Asociación Nacional de Aduanas criticó la forma inconsulta cómo les ha sido presentada esta propuesta de imagen corporativa, no por ser “contrarios a la modernización, sino, precisamente, porque la conciben como un proceso "plenamente participativo e informarnos de hechos consumados no es generar participación”.

El Director Nacional ha señalado su voluntad de revisar su propuesta y ha precisado algunos avances que deben ser conocidos por el público. Esta situación. muy propia de procesos de cambio, ha trascendido a la opinión publica y motiva el análisis que contiene este artículo.

¿Hacia donde debe apuntar la nueva misión del Servicio Nacional de Aduanas?

Al haber cumplido a nivel regional, durante varios años, trabajos de consultoría en procesos similares, he podido observar y difundir en forma bastante integral el proceso de adaptación de las organizaciones aduaneras a sus nuevos roles, pudiendo señalar , como lo marcara Enrique Fanta, que lo mas relevante para el éxito del proceso modernizador “es lograr una masa critica amplia, que sea capaz de llevar adelante el cambio con la mayor adhesión y compromiso”. Son las personas quienes, en definitiva, hacen a una organización diferente, en la medida que vuelcan sus fortalezas en pro de un mejoramiento continuo de la calidad de los servicios prestados, a través de una eficaz política comunicacional, hacia adentro y hacia afuera del sistema. Ya en Agosto de 1995, a través de un taller sobre el tema, varios Directores Nacionales de Servicios de Aduanas a nivel regional, junto a expertos internacionales, intercambiamos experiencias , auspiciando una activa cooperación horizontal sobre estos nuevos tópicos.

En el contexto de apertura económica y nuevos compromisos asumidos internacionalmente en el plano de la Organización Mundial del Comercio y toda una serie de acuerdos de complementación económica en plena aplicación, el Servicio Nacional de Aduanas debe asumir corporativamente una nueva misión, que le permita servir efectivamente los intereses del Estado, en orden a facilitar esta inserción, fiscalizando su sano desarrollo y coadyuvando desde su función de control de los flujos de intercambio a la prevención de nuevas amenazas que enfrentan nuestros países, tales como competencia desleal. lavado de dinero y trafico de ilícitos.

Los procesos de modernización son siempre largos y deben partir por la generación de consensos básicos en el personal, para que ellos puedan hacer suyas las premisas de cambio, aportando creativarnente su experiencia, su historia. En Chile la ventaja es que el personal del Servicio está atento a este proceso y favorece su realización.

En Chile la Aduana legítimamente puede convertirse en el principal organismo contralor del comercio exterior de un país. Al respecto,el Director Nacional de Aduana estima que para junio la Aduana podrá tomar a su cargo directamente las operaciones de exportación o importación, eliminándose los actuales Informes. Es necesario ir generando una capacidad de inteligencia económica aduanera, que le permita al Servicio suministrar información procesada a otros niveles del Estado, para la detección de anomalías, situaciones de controversia o proyecciones de la aplicación de convenios, que siempre necesitan evaluaciones periódicas. En la medida que el Servicio de Aduanas logre un alto nivel tecnológico y una alta credibilidad pública, en función de su probidad y transparencia, se puede pensar en reducir trámites burocráticos ante otros organismos, como el Banco Central, concentrando toda la acción fiscalizadora en el contribuyente usuario del sistema., importador o exportador, a través de los Agentes de Aduana autorizados para representarlos ante el Servicio.

En Chile existe en los trabajadores del Servicio Nacional de Aduanas una disposición positiva frente al cambio, cruzada eso sí por la justa aspiración de una función aduanera jerarquizada, con una carrera funcionaria basada en el mérito antes que en la antigüedad, y en sistemas de evaluación que favorezcan la capacidad de solucionar problemas y aplicar criterios innovadores, antes que seguir con la inercia de “quien nada hace nada teme' o "es mejor fiscalizador quien se restringe a la aplicación de los manuales'. Este es un aspecto en que hay plena coincidencia entre los trabajadores y las autoridades del Servicio y la reforma en camino concreta expresamente este cambio de fondo en la gestión aduanera. Además, una evidencia de la voluntad de los trabajadores de sumarse activamente a la modernización es el hecho de que el primer proyecto de modernización haya surgido del seno de la Asociación Nacional de Empleados de Aduana.

En la comunicación con los usuarios del sistema para lograr su respaldo a un proyecto modernizador, es necesario establecer un diálogo abierto que les haga ser partícipes del proceso en que se fijan los grandes lineamientos de lo que será el nuevo Servicio. Si la Aduana opera con una eficaz empatía frente a los usuarios podrá responder acertadamente a los intereses de sus proyectos de comercio exterior, generando las modificaciones necesarias para que el Servicio Nacional de Aduanas sea visto como un genuino organismo promotor de la actividad empresarial, que da respuestas técnicas que concilian la independencia de la fiscalización con una ágil solución a problemas puntuales de la operativa.

MODERNIZACIÓN ADUANERA UN PROCESO EMBLEMÁTICO

La clave, por lo tanto, es la participación. Es la capacidad de la autoridad aduanera de generar los espacios para una comunicación que recoja opiniones haciendo de cada taller de discusión una instancia educativa para directivos y empleados A mi juicio, considerando la evolución del proyecto de reforma aduanera en Chile; recogiendo como analista inquietudes que han manifestado autoridades y dirigentes de la Asociación Nacional de Empleados de Aduana; y evaluando el hecho de haber sido resistido el proyecto original por los gremios usuarios, con la consecuente declaración de inconstitucionalidad del financiamiento originalmente previsto, puedo apreciar que en todo este proceso ha habido deficiencias para la constitución de un liderazgo integrativo hacia adentro y una gestión comunicacional hacia los operadores, que permitiera sumarlos al proyecto en función de los beneficios de largo plazo que le significará para sus proyectos de negocios.

La propia Asociación Nacional de Empleados de Aduana, que había partido con aporte técnico, cuando vio que el tema se trasladaba , durante la gestión de Benjamín Prado a una comisión de expertos del FMI, sin que se reconociera su iniciativa original, empezó a pelear principalmente el aspecto reivindicativo que suponía el reencasillamiento.

Creo que es preciso que la Aduana establezca una comunicación más ágil con los privados, convocándoles para participar en instancias técnicas de definición operativa futura. El sistema aduanero establece una atribución exclusiva del Director Nacional de Aduanas para interpretar la normativa aduanera. Desde el punto de vista administrativo esto quiere asegurar una consistencia en la aplicación de las reglas del juego. Sin embargo, se trata de una atribución que tiene una connotación autocrática peligrosa, ya que puede permitir que por simple vía administrativa se pueda modificar toda la operatoria aduanera. Por ello, es recomendable que frente a las tareas pendientes de implementación de nuevos procedimientos, que se procure integrar a la mesa del cambio a los trabajadores aduaneros y usuarios operadores el sistema, de tal forma que nadie torpedee a través de grupos de presión la efectiva concreción de una Aduana moderna. para avanzar en lo que debe ser una reforma de fondo del comercio exterior de nuestro país.

Con la capacidad no utilizada aún plenamente de profesionales aduaneros que valoran su historia y reivindican el haber contado con una formación universitaria, sin parangón regional, se puede llegar a un proceso emblemático para la modernización del estado chileno. En tal sentido la discusión por la imagen corporativa de la nueva Aduana viene a representar una oportunidad preciosa para que autoridades y Asociación puedan aunar visiones para consolidar los cambios que demanda la internacionalización de nuestra economía.

Exclusivo para la Tercera , martes 14 de enero de 1997